Biografías: Lider

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Buda

560 a. C - 480 a. C.

Siddhārtha nació en el seno de una familia noble del clan de Gautama aproximadamente en el año 563 antes de cristo a. C.. Su lugar de nacimiento fue en Lumbini, en el reino de Kapilavatthu

Siddhārtha nació en el seno de una familia noble del clan de Gautama aproximadamente en el año 563 antes de cristo a. C.. Su lugar de nacimiento fue en Lumbini, en el reino de Kapilavatthu, una aldea del Terai (en el actual Nepal) que está a los pies de los montes Himalayas.

El budismo posee su propio calendario lunar, el cual se inicia en 543 a. C., el año en que la tradición atribuye el nacimiento de Buda. Sin embargo, el investigador Dr. Prasada Gokhale ha presentado evidencias de que Buda podría haber nacido en el año 1887 a. C.[1] .

Según la tradición oral, Śuddhodana, el padre de Siddhārtha, era el rey que gobernaba el clan de los Śakya. Por este motivo Buda también es conocido como Sakyamuni (śākya muni, el ‘sabio de los Śakya’). Su padre poseía un palacio en Kapila Vatthu, a orillas del río Ganges. Su madre Māyā Devi era una de las esposas del rey. Siddhārtha fue el nombre escogido para el recién nacido, que significa ‘la meta perfecta’ o ‘la meta de los perfectos’. La reina Māyā, madre de Siddhārtha, murió justo al nacer su hijo; el cual fue educado por su tía Pajapati.

Según la tradición oral, poco después de su nacimiento fue visitado por el brahmán Asita, un asceta de gran reputación por su sabiduría y por sus dotes para interpretar presagios. El sabio brahmán profetizó que Siddhartha llegaría a ser un gran gobernante o un gran maestro religioso, lo que consternó a Śuddhodana, que quería que su hijo siguiera sus mismos pasos y que un día le sucediera en el trono. Entonces su padre lo protegió de la dureza de la vida fuera de palacio para evitar que el hijo desarrollara su tendencia hacia lo espiritual. Pensó que el mejor modo de evitarle la tendencia a la religiosidad consistía en impedirle toda experiencia con el lado amargo de la vida, de modo que creó en torno a él una vida llena de placeres y con el menor contacto a la realidad del sufrimiento.

Dice la leyenda que Maya fue fecundada por un pequeño y bello elefante provisto de seis colmillos que le hirió delicadamente su regazo sin causarle dolor. Al nacer, el pequeño Siddhārtha habría aparecido ante su madre sobre un loto mientras una suave lluvia de pétalos caía sobre ambos, y dijo: “Triunfaré sobre el nacimiento y la muerte y venceré a todos los demonios que hostigan al humano.”

Según otra versión , Māyā soñó una noche que un pequeño elefante con seis cuernos y cabeza color rojo rubí, bajaba del cielo y entraba en su vientre por el lado derecho. Ocho sacerdotes le explicaron a su esposo que el niño sería santo y alcanzaría la sabiduría perfecta. Más tarde ella salió al jardín con sus sirvientas y caminó bajo un árbol sala, el cual se inclinó. La reina se colgó de una rama y miró a los cielos. En ese momento Siddhārtha surgió de su lado.

Dice también la leyenda, que cuando Gautama nació recobraron la vista los ciegos, los sordomudos hablaron y una música celestial llenó el mundo.

El término proviene del sánscrito buddha: ‘consciente’, ‘inteligente’, ‘despierto’, ‘iluminado’. Etimológicamente deriva del verbo budh: ‘despertar, prestar atención, darse cuenta, entender, recuperar la conciencia después de un desmayo’. Según el budismo, Buda es la denominación que reciben aquellos individuos que han realizado su naturaleza bodhi.

Buda Gautama se considera «el Buda de nuestra era», uno de los budas principales que definen eras cíclicas de enseñanza y olvido del dharma (la verdad; la naturaleza de la realidad, de la mente, de la aflicción del ser humano y del camino correcto para la liberación).

Debido a ciertas malas interpretaciones muy comunes, se debe enfatizar que Buda no es Dios. Esto no sólo lo aseguró el mismo Buda Gautama, sino que la misma cosmología budista hace esta distinción al afirmar que el estado del Buda sólo lo pueden lograr los seres humanos (pero no se limita a esta humanidad en particular), en quienes reside el mayor potencial para la iluminación.

El Buda Gautama también afirmó que no existen intermediarios entre la humanidad y lo divino. Devas (deidades o ángeles), humanos y demonios se rigen por el karma. El Buda es tan sólo un ejemplo, un guía y un maestro para aquellos seres que deben recorrer la senda por su cuenta, lograr el despertar espiritual y ver la verdad y la realidad tal como son. El sistema budista de filosofía y práctica meditativa no fue una revelación divina, sino más bien el entendimiento de la verdadera naturaleza de la mente y tal entendimiento puede ser descubierto por cualquiera. Es el adentrarse en la realidad lo que se logra al comprender que la ignorancia puede eliminarse.

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