Biografías: Durangueño

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Felipe Pescador

1880 - 1967

Nació en Canatlán, Dgo., el día 5 de febrero de 1880. Hijo de Manuel Pescador y de Gertrudis Val

Nació en Canatlán, Dgo., el día 5 de febrero de 1880. Hijo de Manuel Pescador y de Gertrudis Valles.

A los 12 años ingresó a la empresa de los ferrocarriles como llamador, en la época en que estos eran de propiedad norteamericana que rentaban al pueblo de México su servicio.

Muy pronto ascendió a telegrafista. Fue un ejemplo de auténtico autodidacta al estudiar y aprender por sí solo el idioma inglés, legislación de transportes, legislación mexicana, administración de sistemas ferroviarios y otras muchas disciplinas e idiomas que lo pusieron a la altura de uno de los empleados más eficientes.

A los 21 años ya era despachador de vía en el Ferrocarril de Monterrey al Golfo, que era propiedad de una compañía belga. Por los años de 1904 fue enviado a la hermana república de Cuba donde organizó la despachaduría de los ferrocarriles en aquel país, conforme el sistema moderno de los sistemas norteamericanos. En el año de 1905 algunos ferrocarriles como el Nacional y el Mexicano se encontraban en difícil situación económica.

El gobierno norteamericano quiso incorporarlos definitivamente al sistema ferrocarrilero de Estados Unidos. México a través del Ministro de Haciendo Limantour, se opuso.

En 1908 el gobierno mexicano adquirió el 50.5 por ciento de las acciones del capital invertido, creando la empresa Ferrocarriles Nacionales de México, misma que fue administrada y operada por personal norteamericano, ya que se argumentaba que no había mexicanos capaces y preparados para ello. Pescador desde 1905 empezó a preparar a varias decenas de mexicanos para en un momento dado tomara en sus manos el sistema. Cuando regresó de Cuba se estableció en Orizaba, Veracruz. En 1906 estableció “La Gran Liga Mexicana de Empleados del Ferrocarril”, que tenía por objetivo ayudar para la defensa de los interés de los empleados.

En 1907 fue designado Vice-Presidente de la naciente organización y dio a conocer a sus compañeros el proyecto que parecía irrealizable. Hacer que los mexicanos ocuparan altos puestos de mando en la empresa y no nada más los de baja categoría. Se discutió en secreto el proyecto, se aprobó y se echó a andar entre gentes de confianza de Pescador.

Como estrategia se manejo el colocar ferrocarriles mexicanos en puestos claves para que se fueran entrenando y ubicarlos en toda la extensión del sistema. El 17 de julio de 1909 emplazaron a huelga los despachadores norteamericanos protestando porque se estaban ubicando a mexicanos en puestos de responsabilidad.

Felipe Pescador con un grupo de ferrocarrileros mexicanos entrevistó al Presidente Díaz en el Palacio Nacional y le pidieron autorización para relevar a los despachadores de trenes y copiadores que declaraban la huelga.

Conociendo el Presidente que este era uno de los trabajaos más técnicos y delicados de donde dependía el movimiento de los trenes, que en ese tiempo eran indispensables para la economía y comunicación del país; llamó al Secretario de Hacienda Limantour y delante de él le dijo a Pescador y acompañantes: “Yo estoy de acuerdo como el Presidente en autorizar que ustedes releven al personal norteamericano, pero si llegan a parar los trenes ¿Quién me responde?”. Felipe Pescador con voz firme contesto: “Nosotros le respondemos con nuestras vidas señor Presidente” y agregó: “Ofrendo en sacrificio mi cabeza si el personal mexicano no resulta apto para operar el sistema”. El Presidente dio su autorización y los trenes continuaron corriendo con regularidad y puntualidad cronométrica.

Al manifestarse la capacidad de los mexicanos como despachadores, el personal de trenes, como conductores, maquinistas, garrotes y fogoneros que también eran norteamericanos; plantearon una huelga de apoyo a los despachadores relevados, en donde pedían que fueran reinstalados. Felipe instó a los mexicanos a convertirse en personal de operación de trenes.

Lo apoyaron. Tomaron sus puestos y el sistema funcionó con eficacia. Al estallar la revolución, los ferrocarriles ocuparon un lugar importante como eficiente medio de transporte.

Pescador, orientó al gremio ferrocarrilero para que apoyara el movimiento y él por su parte se puso al servicio de la causa. Al ser tomada la ciudad de Durango, fue nombrado superintendente de los Ferrocarriles de la región ocupada por la revolución. Al triunfo de la Revolución Constitucionalista, Venustiano Carranza nombró a Felipe Pescador Director General de los Ferrocarriles Nacionales. Le tocó terminar el ramal Cañitas-Zacatecas-Durango, que en honor a él se llamó Felipe Pescador.

Construyó la Estación de Buena Vista en México y la hermosa Estación de Durango, que fue inaugurada el 16 de septiembre de 1925.

En 1925, siendo Director de los Ferrocarriles el gobierno, Industrial y Comercio de Estados Unidos, le rindieron un homenaje en la ciudad de Nueva York. Escribió un interesante libro titulado “La Deuda Ferrocarrilera, los intereses de la Nación y la labor de los ministros de Hacienda”.

Murió en la ciudad de Cholula, Puebla el día 24 de agosto de 1924. Su cadáver fue traído a Durango. Una de las principales avenidas de la ciudad lleva su nombre. En las ciudades de Durango y Canatlán existen bustos de este gran durangueño. Su nombre está escrito en el recinto oficial de Sesiones del Congreso del Estado, como homenaje permanente del pueblo y Gobierno de Durango, a tan significativo duranguense por decreto No. 131 de fecha 5 de diciembre de 1967.

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