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Jesus Jose Campos

1884 - 1913

Nació en la Ciudad de Lerdo, Dgo., en el año de 1884. Proveniente de una familia de escasos recursos, desde pequeño se dedicó al cultivo de la tierra

Nació en la Ciudad de Lerdo, Dgo., en el año de 1884. Proveniente de una familia de escasos recursos, desde pequeño se dedicó al cultivo de la tierra y por sus propios méritos aprendió a leer, escribir y algo de aritmética, circunstancia muy especial en aquel tiempo, época en que la cultura era patrimonio exclusivo de ricos y poderosos. Esta facultad de autodidactismo, producto de su brillante inteligencia, lo llevó pronto a ocupar el puesto de administrador en la hacienda “El Rayo”, una de las negociaciones agrícolas más prósperas de la Región Lagunera en ese tiempo. Primero como peón de hacienda y después como mayordomo y más tarde administrador.

En el mes de febrero de 1912 cuando Jesús José Campos se levantó en armas en contra del gobierno de Madero, en el municipio de Biseca, Coah., incorporándose a las fuerzas de Capitán Benjamín Argumedo, quien el 10 de ese mes ocupó el pueblo de Matamoros, Coah., a la cabeza de 70 hombres. Cheché anduvo con Argumedo hasta la derrota de Mapimí, Dgo., en que decidió separarse para presentarse en Chihuahua a las órdenes del General Pascual Orozco Jr. En esta ciudad norteña, recibe Campos el grado de general brigadier y al mando de una brigada de caballería compuesta de 1300 dragones, se dirige al Tlahualilo, Dgo., con el propósito de interrumpir el tráfico ferroviario entre Monterrey y Torreón para aislar a las tropas federales en cuanto a refuerzos de guerra. No tuvo suerte y pronto fue desalojado por las columnas de Victoriano Huerta que se dirigía a batir el orozquismo en Chihuahua. Por los días de mayo de 1912 participó en los combates de Conejos, Dgo., Rellano y Bachimba, Chih., donde combatiendo con fuerzas muy superiores en número y armamento, mostró valor temerario, adquiriendo fama de valiente ante el mismo general Francisco Villa. Por órdenes de Orozco, anduvo insurreccionando el sur de Sonora donde fue derrotado en su intento por tomar la población de Álamos, Son.

De regreso al Estado de Durango, tomó las poblaciones de Mapimí, Rodeo, Nazas y San Juan del Río, de donde se trasladó al Estado de Zacatecas para unirse nuevamente con el general Argumedo y tomas las poblaciones de San Andrés de Real y Chalchihuites en ese estado. En Durango tomó la ciudad capital y las poblaciones de Nombre de Dios, Peñón Blanco, Nazas y San Pedro del Gallo.

Tenía la particularidad de ser implacable con los poderosos y prendió fuego a las fábricas de hilados de y tejidos de La Constancia en Nombre de Dios y La Concha en Peñón Blanco; así como imponer préstamos cuantiosos y forzosos a los ricos. Así era la guerra, la lucha debía financiarse con recursos de los que más tenían, castigando precisamente a los poderosos que tanto daño habían causado a la clase humilde. Por intrigas dentro de su mismo bando, tuvo necesidad de dejar el mando de su fuerza y refugiarse en su tierra la pintoresca Ciudad Lerdo donde fue descubierto y después de un sumarísimo y relámpago consejo de guerra fue sentenciado a muerte.

El último deseo de Cheché Campos fue el de pasear por última vez en el camino de Torreón a Lerdo y que los músicos le tocaran la polea El Gavilán que tanto le gustaba.

En la ciudad de Lerdo, eran como las dos de la tarde, lo llevaron al lugar donde debía ser fusilado y sin aceptar venda en los ojos, les pagó a los músicos con monedas de oro, luego repartió otras monedas y billetes entre los soldados que lo fusilarían y se paró sereno a recibir la descarga mortal.

A partir de ese día del mes de agosto de 1913, la polea El Gavilán, cambió su nombre por “De Torreón a Lerdo”. El General Jesús José Campos, mejor conocido como Cheché Campos, dejó de existir en aras de sus convicciones y principios a los que nunca traicionó y fiel a ello terminó su vida sin dar el cambiazo, dando origen con su valentía y serenidad al nombre de la polea conocida ya internacionalmente como “De Torreón a Lerdo”.

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