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Jose Guadalupe Rodriguez Favela

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A su regreso a México, después de la visita a Rusia y Europa, se incorporó a su sencilla pero muy importante tarea de servir y orientar al campesino y al obrero.

A su regreso a México, después de la visita a Rusia y Europa, se incorporó a su sencilla pero muy importante tarea de servir y orientar al campesino y al obrero.

En su casa de la ciudad de Durango, escribió y publicó un periódico donde daba a conocer sus experiencias y observaciones obtenidas en los países socialistas y, en algunas comunidades organizó a los campesinos en la cooperativas a la usanza soviética-esto- naturalmente que asusto a la burguesía, a los ricos y al gobierno que aumentaron su odio y desconfianza hacia Rodríguez Favela el gran reformador social.

A esto agregamos que a iniciativa de José Guadalupe se celebró por primera vez en la capital del estado, el día primero de mayo de 1924 “El día del trabajo” fecha en la que se llevo a efecto un desfile de contingentes obreros y campesinos y un acto cívico donde hubo discursos y poesías en honor de la clase trabajadora y de los “Mártires de Chicago”; acto este, que aumentó la desconfianza de la clase acomodada, del gobierno y del ejército hacia el líder.

Cuando en el año de 1928 estalló el levantamiento escobarista en contra del gobierno José Guadalupe Rodríguez Favela, fue comisionado por el Gral. Calles, entonces secretario de Guerra y Marina, para que, en nombre del gobierno de la república, organizara a los campesinos en el Estado de Durango a efecto de combatir el levantamiento de Amaya y Urbalejo que se habían revelado también contra el gobierno en la capital de Estado.

José Guadalupe cumplid la orden, se trasladó a la legión de los Llanos, organizó una fuerza numerosa de campesinos, y avanzó sobre la ciudad de Durango. En Ignacio Allende quemó el primer puente, detuvo el tren que venía de Torreón y obtuvo su primer botín de Guerra. En la población de Francisco I. Madero, Dgo. Tuvieron un fuerte combate con los escobaristas a quienes derrotaron y continuaron su marcha hacia la ciudad de Durango.

Los generales Amaya y Urbalejo que ocupaban la plaza la abandonaron y Rodríguez Favela, acompañado del Gral. Medinabeitia, jefe de las operaciones militares en el Estado, entró en la capital del Estado, al frente de su tropa de agraristas. Inmediatamente fue comisionado a la región del Mezquital, Dgo. Con el mando de su grupo bajo las órdenes del General Enríquez. Nuestro Biografiado por su don demando y capacidad de organización, así como valor demostrado en los combates, hizo brillante papel militar, mismo que complementó politizando a los campesinos de la región, a efecto de convertirlos en factor de apoyo, en contra del movimiento cristero. En la región se encontraba mucha caballada propiedad de los generales Urbalejo y Amaya, la cual tomó Rodríguez y la herró con el fierro de “La hoz y el martillo” símbolo del socialismo y los repartió entre la tropa carente de cabalgadura y otra parte los repartió entre la gente del pueblo que carecía de Bestias para cultivar las tierras.

El ganado vacuno que encontró a su paso, propiedad de ricos y caciques de la región lo sacrificó para alimentar a sus contingentes y el excedente de la carne la repartió entre la gente indigente del pueblo. Impuso préstamos forzados a los conservadores ricos, como un medio para obtener recursos para el sostenimiento de la causa. Esa conducta revolucionaria, obedecía por una parte que así es la revolución y por otra parte, a que lo habían mandado a luchar sin darle recursos para ello. Su comportamiento desagradó al gobierno de l Estado y de la república, quienes buscaban un pretexto para despojarlo del mando, temerosos que José Guadalupe adquiriera fuerza militar además ya no existía peligro en cuanto a la revuelta escobarista.

Ordenaron su regreso a la ciudad de Durango, donde fue despojado del mando. Sus contingentes desarmados y dispersados y Rodríguez Favela encarcelado, acusándolo de una y mil mentiras. Los contingentes campesinos de la República, entonces el Lic. Emilio Portes Gil, quien ordenó se pusiera en libertad al detenido.

Las intrigas continuaron en contra del líder revolucionario y el alto mando militar aliado con el capital y la burguesía de Durango y de México, hacían lo imposible por liquidarlo. Rodríguez, con gran valor civil en varias ocasiones había manifestado públicamente que nuestro país, necesitaba de una revolución socialista, que implantara el comunismo, única forma de lograr una equitativa distribución de la riqueza entre los mexicanos. En los círculos políticos y militares se corrió el rumor que José Guadalupe se preparaba para levantarse en armas contra el gobierno, iniciando la tan anunciada Revolución socialista.

Así las cosas y en virtud de que había fallado el primer intento para asesinar al profesor Rodríguez; la zona militar mandó a un muchacho a venderle clandestinamente a nuestro biografiado, unas cajas de parque propiedad del ejército, trampa con la que se pretendía acusar de subversión a José Guadalupe.

No cayó en la trampa, pero el ejército y el gobierno le colgaron el milagro de que si había adquirido el parque acusándolo de subversión e intento de rebelión fue tomado prisionero nuevamente y confinado en las celdas del Cuartel de Juárez el 12 e mayo de1929. el maestro José Santos Valdés en su folleto “Dos hombres del Pueblo” al referirse a la muerte de este hombre singular dice: “El 14 de mayo le tocó su turno a José Guadalupe. No fue fusilado. No hubo consejo de Guerra. Cuando lo sacaron e de la celda, José Guadalupe se abalanzó sobre el sargento que mandaba el pelotón y en ese momento lo acribillaron. Fue simplemente y sencillamente un asesinato que obedecía a una orden telegráfica enviada por don Plutarco en su carácter de secretario de Guerra”.

En el mismo trabajo, el maestro Valdés al referirse al sepelio del extraordinario líder dice: “Después de muerto, José Guadalupe completamente despojado de sus ropas. Lo subieron en un camión del ejército, taparon su cadáver con cañas secas de maíz lo llevaron al panteón y allí lo arrojaron en una fosa común en la que habían sepultado a los otros fusilados”.

Así terminó la vida de José Guadalupe Rodríguez Favela uno de los duranguenses más notables de las luchas sociales de Durango y sobre todo, tal vez más limpio y honesto que ha tenido la entidad en toda su historia.

Murió demasiado joven a los 29 años de edad, cuando apenas iniciaba la lucha por su pueblo. Ahora, Durango honra su memoria. Una de las colonias populares de la ciudad lleva su nombre. En las poblaciones de Vicente Guerrero y Canatlán, ambas de Durango, en cada una existe una colonia formada por ejidatarios que la denominaban JOSE GUDALUPE RODRIGUEZ FAVELA.

Algunos edificios escolares de la entidad, también llevan el nombre de este líder, maestro y soldado extraordinario.

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