Biografías: Durangueño

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Pedro Machaca Valenzuela

1897 - ?

Nació en Canatlán, Dgo., el 26 de noviembre de 1897, hijo de Severo Machaca Herrera y de Pascuaza Valenzuela López.

Nació en Canatlán, Dgo., el 26 de noviembre de 1897, hijo de Severo Machaca Herrera y de Pascuaza Valenzuela López.

En Canatlán realizó su educación primaria elemental y se inició en el estudio de la música al ingresar al coro del curato del lugar que dirigía el Padre Luis Benítez.

Machaca pronto revelo aptitudes especiales para el delicado arte musical y destacando entre sus compañeros, se convirtió en ayudante del organista Eugenio Betancourt a quien sustituyó al fallecer en 1914.

Al trasladarse su familia a la ciudad de México en 1918, Pedro ingresó al Conservatorio Nacional, donde estudió solfeo y armonía con el maestro Estanislao Mejía; contrapunto, fuga, análisis musical y composición con los maestros: Gustavo E. Campa y Rafael J. Tello; piano con el maestro M. Ponce y órgano con Aurelio Barrios y Morales. Obtuvo el título de “Maestro en composición” en el año de 1927.

Fue miembro destacado de la Mesa Directiva de la Sociedad de Alumnos del Conservatorio y fundador de la revista mensual que allí se editaba.

Era un apasionado del folklore musical de México y en el primero y segundo congresos nacionales de música, presentó importantes ponencias sobre este tema, que contribuyeron a establecer por dictamen de congreso, la comisión técnica de folklore musical de donde Machaca fue nombrado secretario fundador. Como técnico de la música escribió: “El Nacionalismo Musical Mexicano” obra que fue premiada con el primer lugar en el concurso convocado por la Universidad Nacional Autónoma de México en 1930.

Como pedagogo fue autor de la obra: “La evolución de la Armonía a través del Principio Cíclico Musical”; trabajo por el que se le ha considerado el teórico mexicano de la pentafonía musical.

Como compositor, dio al país y al mundo el poema sinfónico nacionalista “El Zarco”, inspirado en la novela de este nombre de Ignacio Manuel Altamirano. Además de otras muchas composiciones. Fue educador por naturaleza, y aún siendo estudiante en 1923, se le nombró pianista acompañante de las clases de canto en el conservatorio y en 1925 se le promovió al puesto de profesor de solfeo de la misma institución.

Llegó a ser Jefe de Clases en la asignatura de Solfea y profesor fundador en el Seminario de Postgrado en el Conservatorio Nacional. En la Universidad Nacional Autónoma de México, se le nombró profesor fundador de la cátedra del solfeo al fundarse la Facultad de Medicina.

Considerado uno de los más importantes teóricos de la música en México, llegó a dictar valiosas conferencias en distintas partes del país y en el extranjero.

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