Biografías: Durangueño | Músico

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Ricardo Castro

1864 - 1907

Ricardo Castro nació en la ciudad de Durango en 1864. Desde los seis años de edad estudió piano con el maestro Pedro H. Ceniceros. Durante siete años compuso mazurcas y valses.

Ricardo Castro nació en la ciudad de Durango en 1864. Desde los seis años de edad estudió piano con el maestro Pedro H. Ceniceros. Durante siete años compuso mazurcas y valses. En 1877 pasó a la ciudad de México e ingresó al Conservatorio Nacional, donde fue alumno de Juan Salvatierra, Melesio Morales y Antonio Balderas. Entre 1889 y 1890 se recibió de pianista y luego se perfeccionó con Julio Ituarte. Representó a México en la Exposición de Nueva Orleans en 1881. Ofreció conciertos en Washington, Nueva York y Filadelfia. A su regreso escribió danzas, mazurcas, scherzos y otros géneros musicales, de acuerdo al gusto de la sociedad mexicana de la época. Compuso además un concierto para piano y orquesta, dos sinfonías, el poema sinfónico “Oithoma”, dedicado a su amigo Gustavo E. Campa” y la ópera “Giovanni de Austria”, que no terminó por italianizante, movimiento que combatía el Grupo de los Seis, al que pertenecía y el cual pugnaba por lograr la mexicanización de la música. Al organizarse la Sociedad de Conciertos, el maestro Carlos J. Meneses lo eligió como solista en el concierto inaugural del 17 de junio de 1892, en el que triunfó como ejecutante y compositor.

En 1900 estrenó en el Teatro Renacimiento su ópera “Atzimba”, cuya acción ocurre en Pátzcuaro, en 1552, y reproduce el romance de la princesa tarasca de ese nombre con el capitán español Jorge de Villadiego. El Imparcial, diario de la época, le patrocinó una serie de conciertos de piano; entonces estrenó su famoso vals “Capricho”, que logró gran popularidad y que aún se toca con frecuencia.

Otras obras suyas para piano son “Bluette”, vals, “Caressante”, vals, “Berceuse” y “Canto de amor”. En 1902 fue becado por el gobierno de México para estudiar en Europa. Basándose en un libro de Henri de Brody, que trata de los amores del trovador Godofredo de Rudel con la condesa de Trípoli, escribió en París la ópera “La leyenda de Rudelia”. Del mismo género compuso “Satán vencido” y “La Roussalka”. Regresó en 1906 y fue nombrado director interino y, un año después, titular del Conservatorio Nacional de Música. Dejó 12 estudios fantasía sobre diversas óperas, un concierto para violonchelo y un minueto para instrumentos de arco. Entre sus discípulos se distinguieron Julián Muirón y Rafael J. Tello. Se le considera uno de los precursores del nacionalismo musical. Murió en la ciudad de México en 1907.

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