Biografías: Durangueño | Militar

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Severino Ceniceros

1880 - 1937

Uno de los iniciadores de la Revolución en el estado. Nació en Cuencamé, estado de Durango en el año de 1880. Fue un hombre de aguda inteligencia, sereno y autodidacta

Uno de los iniciadores de la Revolución en el estado. Nació en Cuencamé, estado de Durango en el año de 1880. Fue un hombre de aguda inteligencia, sereno y autodidacta, y después de recibir en su tierra natal la instrucción primaria elemental, trabajó en el juzgado del lugar y fue reconocido en la región como persona instruida y defensora de los débiles.

El contacto que tuvo con el juzgado de letras, le permitió familiarizarse con el trámite de los asuntos y formas de presentar las demandas y planteamientos en caso de reclamaciones y juicios. Decía él: “el hecho de trabajar en el juzgado aunque de empleado, me permitió conocer como se negaba la justicia a los pobres y se favorecía a los poderosos aunque no tuvieran razón.”

En 1905 los hacendados de Fresnillo, Zac., encabezados por Laureano López Negrete, trataron de apoderarse de gran parte de las tierras de la comunidad de Ocuila mediante un deslinde. Los indígenas de Ocuila recurrieron a Severino Ceniceros para que los defendiera y éste sin que le ofrecieran pago alguno logró del Jefe político de Cuencamé y del Juez de letras que extendiera orden para desalojar a los invasores y que se respetara la propiedad de la comunidad indígena.

Los hacendados apoyados por el jefe de la acordada Manuel Díaz cometieron el asesinato de seis de los jefes indígenas y amenazaron a Ceniceros con darle muerte si continuaba el litigio a favor de los indios de Ocuila en contra de los López Negrete.

Severino no se amedrentó y aunque de hecho tenía en su contra a las autoridades, por la vía legal y en un juicio que mereció para él el reconocimiento del pueblo por lo difícil y lo bien llevado, consiguió la devolución de los terrenos, objeto del despojo.

Cuando Francisco I. Madero en 1910 convocó al pueblo de México a la Revolución, Severino Ceniceros fue de los primeros en secundarlo, se puso en contacto con otro perseguido de la acordada, con Calixto Contreras y en común acuerdo prepararon el levantamiento que se llevó a efecto de acuerdo con la convocatoria del 20 de noviembre de ese año.

Participó en muchas acciones de armas entre las que destaca el sitio a la ciudad de Durango en abril de 1911.

Al asesinato del Presidente Madreo, se levantó en armas nuevamente en apoyo al “Plan de Guadalupe” participando en la toma de Durango, y en las tomas de Torreón y Zacatecas como acciones notables.

Tomó parte en la reunión de generales donde nombraron jefe de la División del Norte al General Francisco Villa y fue una persona que gozó del reconocimiento, confianza y admiración del General Villa.

Cuando la división entre Carranza y Villa se quedó al lado de este último y permaneció fiel al centauro hasta su amnistía, retirándose posteriormente a la vida privada.

Murió en la ciudad de México en el año de 1937. El General Severino Ceniceros se caracterizó por su honradez acrisolada, su sencillez y su serenidad. Siempre fue defensor de los humildes y partidario de la justicia.

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