Biografías: Presidente (Mex)

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Gustavo Diaz Ordaz

1911 - 1979

Nació en el estado de Puebla el 12 de marzo de 1911. Nieto del general José María Ordaz, gobernador del estado de Oaxaca.

Nació en el estado de Puebla el 12 de marzo de 1911. Nieto del general José María Ordaz, gobernador del estado de Oaxaca. Estudio en Guadalajara el bachillerato y en Oaxaca la carrera de licenciado en derecho. En 1932 trabajó en una oficina administrativa del gobierno de Puebla y después se le nombró escribiente y actuario de un juzgado municipal, hasta que se recibió de abogado en 1937. Fue juez en Tecamachalco, funcionario en el Consejo de Conciliación y Arbitraje y presidente del Supremo Tribunal de Justicia, profesor y vice-rector de la Universidad de Puebla, diputado federal y senador, secretario de Gobernación en el gabinete del presidente López Mateos.

En noviembre de 1963 fue postulado por el Partido Revolucionario Institucional (PRI) candidato a la presidencia de la República; resultó electo para el período 1964-1970, tomó posesión de su cargo el 1 de diciembre. En su campaña presidencial y en los primeros años de su gobierno para callar las bromas periodísticas acerca de su fealdad y de que tenía dos caras improvisaba chistes diciendo creen ustedes que si tuviera otra andaría con esta cara. Durante su gobierno se modificó el impuesto sobre la renta, se impulsó al sector agropecuario y la industria eléctrica, se inició el levantamiento aéreo geográfico del territorio nacional y se terminaron las obras hidráulicas para almacenar 23 mil millones de metros cúbicos de agua. Construyó varias presas y se pusieron en marcha los ferrocarriles Nacozari y el Intercaliforniano. Se amplió la red telefónica, se aumentó la red de carreteras en 14,200 kilómetros y se modernizaron y se construyeron 60 aeropuertos; fueron comprados cuatro buques mercantes para aumentar la flota nacional de altura y se estableció la línea de comunicación marítima con el Oriente.

Se impulsó a la minería y se dotó a los campesinos con más de cuatro millones de hectáreas. Fundó el Instituto Mexicano del Petróleo y en general la industria petrolera recibió un fuerte impulso.

En el Distrito Federal construyó las dos primeras líneas del Sistema de Transporte Colectivo (Metro), que han sido ampliadas hasta nueve. El principal renglón del presupuesto federal de egresos fue el asignado a la educación; se aumentó el subsidio a las universidades y se construyeron las instalaciones para la realización de la XIX Olimpiada, primera efectuada en un país iberoamericano.

El presidente Díaz Ordaz tuvo que enfrentarse a graves problemas; surgieron diferencias en el PRI, partido político gobernante, por lo que muchos fueron indiferentes a las elecciones, a pesar de que el ejecutivo dio la ciudadanía a los mayores de 18 años. El descuido de los problemas del campesinado mexicano provocó un éxodo masivo de la población rural hacia la Ciudad de México acrecentando aun más el problema de la vivienda.

En el campo hubo rebeliones por asuntos ejidales y de cacicazgos, apadrinados por el gobierno central para mantener el control político, fueron graves principalmente en Guerrero; en Sonora se dieron manifestaciones contra el gobierno local.

En respuesta Díaz Ordaz mostró su autoritarismo total, ordenó al ejercito intervenir con la violencia necesaria. para mantener una imagen de paz. Se corría el riesgo de que México fuera despojado de su derecho a ser sede de la XIX Olimpiada .

Un pleito entre estudiantes de dos escuelas públicas, sin mayor trascendencia al no ser atendido creció, todas las insatisfacciones guardadas afloraron y los disturbios iniciales se convirtieron en reclamaciones fundadas. La policía y el cuerpo de granaderos atacó a los estudiantes. El problema creció, el ejército intervino y por órdenes gubernamentales tomó la situación como si se tratase de acabar con una fuerza enemiga del país, de un basukazo derribó una puerta de madera labrada del siglo XVII del Colegio de San Ildefonso, joya arquitectónica colonial. Las marchas y manifestaciones estudiantiles crecieron en forma ordenada usando la principal arteria de la capital para terminar en la Plaza de la Constitución. Se pidió al presidente Díaz Ordaz que recibiera a una comisión para dialogar y terminar con el problema.

Díaz Ordaz se negó a dialogar, su decisión fue negar la razón y tachar a los estudiantes de comunistas. En agosto de 1968 se efectuó la marcha del silencio, hay fotografías que muestran a cientos de miles marchando sin pronunciar palabra, para evitar provocaciones, a todo lo largo y ancho del Paseo de la Reforma. El Rector de la Universidad Barros Sierra no fue escuchado por el presidente. No hubo dialogo, el ejército asaltó la Universidad, desalojó a estudiantes, profesores y trabajadores. Se preparó una manifestación para el 2 de octubre. El gobierno preparó un cuerpo de paramilitares: el batallón Olimpia, identificados con un guante blanco e infiltrados en puntos adecuados de la Plaza de las Tres Culturas, a la hora indicada desataron la violencia: el mayor crimen masivo contra el pueblo en la historia del siglo en la ciudad de México, con la intervención del mismo ejército. Existen documentos gráficos y escritos en el país y en el extranjero del crimen de Tlatelolco, miles de muertos desaparecieron en el campo militar número uno, los capturados fueron torturados y enviados a prisión acusados de crímenes que nunca habían cometido. Díaz Ordaz se responsabilizó de la pacificación de los revoltosos. Años después al ser nombrado embajador en España declaró en una entrevista en televisión que los muertos no llegaban a cuarenta. Sólo su palabra tuvo validez durante su gobierno. Las cámaras priistas dominadas por el ejecutivo aprobaron todo.

El 12 de octubre de 1968 se inauguró la XIX Olimpiada, los juegos deportivamente se celebraron con éxito. A Díaz Ordaz, sin embargo, durante la ceremonia inaugural en el estadio olímpico, todos los sesenta mil asistentes le prodigaron la más sonora rechifla desaprobatoria a un presidente mexicano en un acto de carácter público internacional.

Se reunió en varias ocasiones con Lyndon B. Johnson y con Richard M. Nixon, presidentes de los Estados Unidos. Recibió a los reyes de Bélgica y a varios presidentes de países centroamericanos. Entregó el poder al licenciado Luis Echeverría Alvarez. Murió en la Ciudad de México el 15 de julio de 1979, ocupando el lugar histórico que se ganó con su actuación.

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