Biografías: Ciencia Ficcion

Utiliza este formulario para buscar biografías

X-23

2003

X-23 (Laura Kinney) es una superheroina del cómic X-Men de Marvel Comics. Fue creada por Craig Kyle, e hizo su debut en el episodio # 41 de la serie animada X-Men: Evolution, en 2003

X-23

 

 

X-23 (Laura Kinney) es una superheroina del cómic X-Men de Marvel Comics. Fue creada por Craig Kyle, e hizo su debut en el episodio # 41 de la serie animada X-Men: Evolution, en 2003. Su debut en los cómics fue en NYX # 3, e 2004. X-23 fue concebida como la versión femenina de Wolverine.

Orígen

X-23 surgió como parte de un programa secreto encargado de reproducir al experimento del Proyecto Arma X original, que unió al esqueleto de Wolverine con adamantium. El proyecto encontró un nuevo director: El Doctor Martin Sutter, quien recluta a la renombrada genetista mutante Doctora Saradh Kinney, para desarrollar un clon de Wolverine. Dado que la muestra genética de Arma X está dañado, Kinney es incapaz de salvar el cromosoma Y. Kinney propone la creación de un gemelo genético femenino, pero su petición es denegada. El protegido de Sutter, el Doctor Zander Rice, cuyo padre fue asesinado por el Arma X original, se opone a la idea. Después de 22 intentos fallidos en la reconstitución del ADN usando un cromosoma X duplicado, la muestra 23ª se muestra viable para combinar con un embrión. Aunque Kinney continua en el proyecto, Rice exige venganza por su insubordinación obligándola a actuar como la madre sustituta de la muestra. Durante nueve meses, cada movimiento de Kinney es controlado y por último, da a luz a “X-23”.

Después de siete años, Rice somete a X-23 a envenenamiento por radiación con el fin de activar su gen mutante. Ella saca sus garras, cubiertas con adamantium y reinsertadas en las manos y los pies. X-23 es entonces entrenada para ser una asesina a sueldo.

Megan Kinney, sobrina de Sarah, es secuestrada por un asesino en serie. X-23 sigue las pistas del secuestrador a su apartamento, lo mata, y libera a Megan. Poco después, Rice asigna a X-23 para eliminar a Sutter y su familia, le ordena que lo mantenga en secreto. Sin embargo, X-23 revela a Sarah que Rice es el responsable de los asesinatos. Kinney elabora una carta a su hija, asignándole su misión final: destruir las vainas del proyecto de donde surgió y matar a Rice. X-23 tiene éxito, se encuentra con su madre y se preparan para huir. Sin embargo, antes de su muerte, Rice expone a X-23 al olor de un disparo, aroma que le causa a la joven una extraña furia. X-23 entra en un frenesí asesino y mata a su madre. Mientras agoniza, Kinney dice a X-23 que su nombre es Laura y que ella la ama, y le entrega una carta y fotografías de Charles Xavier, Wolverine, y el Instituto Xavier.

Poderes

X-23 posee un factor de curación al igual que Wolverine, y tiene sentidos muy desarrollados, es una experta combatiente y asesina, ya que fue entrenada desde niña. Tiene dos garras en las manos a diferencia de las tres de Wolverine, pero tiene una en cada pie. En X-men Evolution todo su esqueleto había sido cubierto de adamantium, pero en los cómics sólo sus garras lo están, por lo que es más vulnerable que Wolverine. Por último un efecto colateral del factor de curación, es la parcial inmortalidad, la razón por la que los seres humanos envejecen se debe a que, con el paso de los años el sistema inmune del cuerpo no puede reparar por completo los daños constantes que sufren los órganos y los huesos, estos daños se acumulan y la consecuencia resulta en: encanecer, aparición de cáncer en los órganos, deterioros en el cerebro, etc. en el caso de alguien que posea factor de curación estos daños no se acumulan y el individuo aparenta tener siempre edad adulta sin envejecer nunca, ella es más rápida que Wolverine por su baja estatura lo cual le da una cierta ventaja en las peleas. También influye que el Adamantium, al ser un metal tóxico, reduce ampliamente el factor curativo de Wolverine, que debe combatir los efectos del mismo. X-23, en cambio, solo debe lidiar con una menor cantidad del mismo, agilizando su curación.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *