Biografías: Revolucion Mexicana

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LEONARDO MÁRQUEZ

1820-1913

Militar. Nace en la Ciudad de México. Empieza su carrera como cadete de la compañía permanente de caballería de Lampazos en la frontera norte en enero de 1836. Toma parte en la Guerra de Texas y en 1847

LEONARDO MÁRQUEZ

 

 

Militar. Nace en la Ciudad de México. Empieza su carrera como cadete de la compañía permanente de caballería de Lampazos en la frontera norte en enero de 1836. Toma parte en la Guerra de Texas y en 1847 en contra de los norteamericanos. En 1854 se gradúa como general al mando de una compañía en Toluca. Exiliado en 1855 por haber defendido la ciudad de Puebla en contra del gobierno de la revolución de Ayutla.

Regresa al país en 1858 y es jefe de la División del Poniente, establecida en Acámbaro; gobernador y comandante del estado de Jalisco en 1859. Al atacar Santos Degollado la capital de la República, mientras el general Miramón asediaba Veracruz, ocupada por Benito Juárez, se desprende de Guadalajara con su ejército y gana la batalla de Tacubaya el 11 de abril de 1859. Entre los prisioneros tomados a los liberales y fusilados por Márquez, destaca la figura del poeta y practicante de medicina, Juan Díaz Covarrubias. Ejecuciones de las que surgen los mártires de Tacubaya y que, según el propio Márquez, llamado desde entonces el Tigre de Tacubaya, se efectuaron acatando órdenes del general Miramón, quien había regresado a la capital después de su fracaso en Veracruz. También se le han imputado a Márquez las muertes de Melchor Ocampo y de Leandro Valle.

En 1859 Miramón le manda procesar, le destituye del mando de Jalisco y lo encarcela, acusándolo de haber tomado de una conducta que tenía que llevar a San Blas 600 mil pesos, de los cuales gastó 100 mil para necesidades del primer cuerpo del ejército conservador. El gobierno presidido por Miramón concluyó el 25 de diciembre de 1860. Márquez se dirige a la sierra de Querétaro y reconoce como presidente de la República a Félix Zuloaga, al que desconoce en mayo de 1862 y se presenta al general Lorencez, a la cabeza de 2 mil 500 soldados de caballería, con los que protege a los convoyes franceses de Orizaba a Veracruz.

En 1864 hace campaña en el sur de Jalisco. Maximiliano le designa encargado de una misión extraordinaria a Constantinopla y a los Santos Lugares, alejándole del país, como al mismo general Miramón, enviado a Europa. A su retiro de Constantinopla y a su paso por Italia, atiende a la emperatriz Carlota en Reggio. De regreso a México en 1866, participa en acciones de guerra, y defiende con éxito a Toluca de los republicanos. Entregado Maximiliano, después de la salida de Bazaine, al partido conservador, Márquez, con Miramón, Mejía y Méndez, es uno de los generales de más influencia política. Acompaña al emperador a Querétaro y allí le designa general en jefe del Imperio, lo que provoca un rompimiento con Miramón y obliga a Maximiliano a tomar el mando del ejército, nombrando a Márquez jefe de Estado Mayor.

Durante el sitio de Querétaro interviene en algunas acciones y en una de ellas obliga a los asaltantes a desocupar el Panteón de la Cruz, del que se habían apoderado. Convencidos los sitiados de que los republicanos ocuparían al fin la plaza, por lo estrecho del sitio y por no esperar ningún refuerzo del exterior, tener víveres y municiones necesarias para sostenerse mucho tiempo, se pensó en tomar una resolución radical. Consultado Márquez como jefe de Estado Mayor, y ser considerado como el militar más técnico, propuso romper el sitio y reunir en México todos los recursos de dinero y de hombres y volver a Querétaro, de donde salió al frente de mil 200 caballos sin ser sentido, el 22 de marzo de 1867.

Llegó a la capital el 27, encontrando allí cerca de 6 mil soldados, mas al saber que Puebla estaba sitiada por el general Porfirio Díaz, marchó el 30 de marzo a auxiliar a aquella plaza con 5 mil hombres y 18 cañones. Díaz se adelanta y el 2 de abril se apodera de la ciudad poblana. Márquez se retira a la capital y ya no intenta salir de ella para auxiliar a los sitiados de Querétaro. A la entrada de los republicanos permanece oculto, se escapa a los seis meses disfrazado de arriero y logra llegar al puerto de Veracruz para embarcarse rumbo a los Estados Unidos. Pasó después a la Habana, en donde residió hasta 1859, año en que a instancias de Romero Rubio, ministro de Gobernación, el general Díaz concede el permiso para que Márquez regrese.

Su llegada a la capital provocó algunos incidentes. Se ausenta del país, quizá al iniciarse los primeros sucesos precursores de la Revolución mexicana, regresa a Cuba y muere en la Habana.

Fuente: Diccionario Porrúa de Historia, Biografía y Geografía de México.
Cortesía de Editorial Porrúa Hermanos, S.A. de C.V.

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