Sección: Información Oficial 19 Julio 2014 07:54 am

Tijuana A través de los ojos de un niño.

ICED trajo a Durango el aclamado monólogo “El Hijo de mi Padre”.

los ojos de un niño
La cruda historia que vive un niño con su padre en la Tijuana de los años setenta es plasmada en la obra El hijo de mi padre, dirigida, escrita y actuada con genialidad por Adrián Vázquez. Este monólogo cuenta la historia de Maximino, “Maxi”, un niño que nació y creció en la convulsionada Tijuana, donde los prostíbulos y la decadencia social eran el pan de cada día.
Este montaje lleva a los límites el sentimiento humano, en un momento puedes estar riendo a carcajadas por las aventuras y bromas de “Chimino” y su pandilla de peculiares amgos y en otro momento la situación da un vuelco de 180 grados con las situaciones desgarradoras de las que fue testigo y parte el personaje principal.
Vázquez tiene una facilidad y talento para no sólo interpretar al personaje principal, con toda su personalidad, sus características y gestos; que con la misma fuerza y nitidez a otros personajes de la historia como El Grillo, Emilio, Rully o Lala.
El monologo es un viaje nostálgico, cargado de emotividad y en muchos puntos resulta brutal.  La calidad del trabajo corporal y vocal  de Vázquez es notable.  Toda la obra transcurre en una pequeña tabla, que si bien no da cabida a mucho movimiento , el perfecto dominio corporal de Adrián nos evoca las acciones de desplazamiento y movimiento excepcionalmente.  En esa pequeña tabla  se reconstruye la periferia de Tijuana de hace  3 décadas. El viaje de Chimino hacia la adolescencia es una radiografía de la crueldad y los miedos infantiles que muchas veces son ignorados por los adultos. El espectador entabla de inmediato empatía con los muchos personajes y situaciones, el humor y la risas el ambiento es  ligero sin embargo la obra tiene una maravillosa y oscura capacidad de dejar a los espectadores helados con los vuelcos dramáticos, aquellos que relatan la crudeza de la una realidad violenta, nos enfrenta a una realidad que a nadie nos gusta: los niños no son inmunes de actos y eventos  viles.
Los Duranguenses pudimos disfrutar de un excelente trabajo teatral gracias a la escala de este monólogo en nuestra tierra como parte del Festival Internacional de Monólogos, teatro a una sola voz 2014 traído a Durango por el Instituto de Cultura del Estado de Durango.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *