Sección: Casos Cosas y Curiosidades 26 mayo 2016 10:00 pm

Cilindrero, un oficio musical en el corazón de Puebla

Cilindrero, un oficio musical en el corazón de Puebla

Cilindrero 1

El oficio de cilindrero todavía persiste en México como una tradición que ha trascendido con el paso de los años. Hoy aún se pueden hallar a algunos de estos aparatos que reproducen los sonidos de una partitura, hecha por artesanos.

Poblanerías en línea tuvo la oportunidad de conocer más de este oficio, que se ha transmitido de generación en generación desde finales del siglo XIX, cuando los aparatos fueron embarcados desde Alemania con destino a México.

Desde esa fecha hasta nuestros tiempos, algunas personas tuvieron el privilegio de adquirir uno de estos cilindros y dedicarse a alegrar las calles de la Ciudad de México.

En Puebla también se tiene este privilegio que gracias a Víctor Hugo Hernández Cruz desde hace 33 años se escucha esta música por algunas calles de la capital, música que por medio de una partitura y bajo la dirección de una manija que jamás se detiene, las personas van oyendo los sonidos y deciden aportar algunas monedas a este oficio.

Cilindro

Cilindrero, herencia que se adquiere como una joya

La historia del señor Víctor Hugo Hernández es una de las más peculiares, dado que él nunca imagino que se sería cilindrero. Relató que todo surgió debido a una herencia que recibió del dueño de los cinco aparatos que hoy son de su propiedad.

Se trataba de uno de los amigos de su papá que era originario del Distrito Federal, recordó que fue un día, por allá de 1980 cuando se enteró de que recibiría una herencia, él creyó que recibiría joyas, dinero por parte de este señor, pues le había prometido entregarle sus joyas más preciadas.

Me dijo…tu me caes muy mal pero te voy a heredar, te voy a dar mis joyas más preciadas; fuimos hasta México, hace como 32 ó 33 años, también me dejo un poco de dinero en el banco, aclaro, que él quería que yo lo enterrara y como al año y medio murió cuando tenía 117 años”, señaló.

Don Víctor Hugo señaló que antes hubo una condición para que pudiera adquirir su fortuna, que enterrara al amigo de su papá, quien previamente había adquirido su propiedad en el panteón donde fue sepultado e incluso dejo el dinero suficiente para su sepelio.

La condición fue que yo trabajara en Puebla, lo único que me encomendó fue que no las vendiera, por que las tengo que pasar a alguien de mi sangre a algún hijo o algún nieto”.

 

Las satisfacciones del oficio de cilindrero

Cilindrero 3

Víctor Hugo Hernández dice que ha tenido una serie de experiencias, tanto buenas como las no tan buenas; mientras seguía tocando el cilindro, fue relatando algunas de éstas con una singular alegría.

Comentó que una de las historias que más recuerda que le contaron, fue la época en que las mujeres eran revolucionarias, esa mujeres altas, morenas y de carácter fuerte que las hacían inigualables.

Mujeres que entraban a una cantina y bebían las botellas de tequilla para ahogar sus penas en alcohol, por la decepción de ser engañadas por el amor de su vida, “esta historia me la contaron y esa situación ya no es como las mujeres de ahora, por que era mujeres entronas, de esas que también entraban a robar a las casas y eran ricas por todo lo que sustraían, joyas, dinero, qué se yo”, señaló para Poblanerias en línea.

Cómo trabajan los cilindros

El órgano de cilindro es un instrumento mecánico compuesto por fuelles, de un rodillo con púas y tubos, generalmente de metal; por medio de una manivela, ubicada en el exterior de la caja, se pone en acción el cilindro de púas que gira sobre su eje, mismo que se ubica en el inferior de los tubos, adicionalmente unos fuelles que alimentan con aire a la caja, el cual sale por medio de los tubos.

La música que interpretan se guía por medio de partituras que, anteriormente eran de papel, pero las de reciente creación son de plástico; el señor Víctor Hugo Hernández contó que una de estas se cotiza hasta en 50 mil pesos y se compone de entre 15 y 17 melodías; mientras que las de papel solo eran de cinco canciones.

Señala que debido a la escasez de estos aparatos, la mano de obra, las piezas y las partituras suelen ser muy costosas, pero al ser aparatos únicos, pagan para que sean reparados.

Indicó que en caso de una compostura, la pieza debe fabricarse a mano por parte de los especialistas, que únicamente los hay en el Distrito Federal, éstas se hacen en el momento de la falla e incluso tardan hasta meses en reconstruirlas.

Monos cilindreros

mono de cilindrero

Para finalizar, el cilindrero indicó que la tradición de acompañarse de un mono se perdió hace algunos años debido a dos factores: el primero de ellos por que las dependencias de protección animal determinaron que estas especies estuvieran en su hábitat.

La segunda por que, en la época en la que los cilindreros los llevaban, les tenían poco cuidado en la alimentación y la que les daban, la acompañaban de pulque.

En 1970 empezaron a retirar a todos los animales para que estuvieran en su hábitat; además no olvidemos que pues a los cilindreros, algunos, les daban pulque.

Para concluir, Víctor Hugo Hernández pidió a los mexicanos y en este caso a los poblanos que no se olviden de la tradición de México, “cualquiera lo toca pero no cualquiera lo carga”.

Fuente Poblanerias. com

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