Sección: Casos Cosas y Curiosidades 3 junio 2016 06:00 pm

FAHRENHEIT 451

Fahrenheit 451… temperatura a la que se enciende el papel, y arde…

Farenheit 451

La historia se desarrolla en un futuro donde leer libros está prohibido por la ley. Para evitar que la gente lea libros, el gobierno ordena quemar las casas de aquellos que conserven alguno, muchas veces con ellos adentro. En esta sociedad los bomberos, en vez de pagar incendios, los crean, ellos son los encargados de quemar los libros.
Esto nos lleva a nuestro personaje principal, Guy Montag.

Montag era un hombre que había sido bombero desde que tenía 20 años y que tenía una vida tranquila, era parte de la sociedad idiotizada por el gobierno. La televisión tenia controlada a la gente, les impedía pensar, les había quitado toda habilidad de razonar. Montag era así, vivía creyendo que su vida era normal y que, quemar libros le daba la felicidad que necesitaba.

Un día conoció a Clarisse McClellan, una muchacha que tenía una visión diferente del mundo, ella sabia que algo no estaba bien con los demás, esto hacia que todos pensara que de alguna forma estaba un poco loca. A Montag también le pareció extraña aquella muchacha, nunca nadie le había hecho tantas preguntas que lo hicieran pensar en algo más que su vida rutinaria y en quemar libros, ella parecía saber tantas cosas. Poco a poco, con la ayuda de Clarisse, Montag se fue dando cuenta que su vida era una fantasía, que podían haber cosas mas allá, Montag empezaba a dudar.

En una ocasión Montag se dirigió a provocar un incendio, habían encontrado un libro en la casa de la señora Blake, tenían que quemar la casa. La señora se resistía a salir de su hogar, prefería quemarse con la casa a abandonar sus libros, esto le sorprendió a Montag. ¿Qué podía haber en aquellos libros que provocaba cosas como esta? –pensaba-. Al empezar a quemar la casa de la señora Blake, accidentalmente, un libro cayó en las manos de Montag y este lo oculto adentro de su ropa, llevándoselo hasta su casa. Para él, las cosas ya no tenían tanto sentido ahora, siempre le habían dicho que los libros eran una amenaza y que provocaban guerras. Esto hizo que Montag quisiera dejar temporalmente su trabajo. Montag al siguiente día se reporto enfermo.

Beatty quien era su jefe fue a visitarlo para ver como estaba, parecía que sabía lo que Montag escondía. Platicaron de la salud de Montag y después Beatty se marchó.

Montag le habló a Mildred, su esposa, tenia que contarle lo que había hecho, Mildred se acerco y fueron juntos hasta donde tenia los libros, sacó uno, luego otro y otro y otro…
Mildred no quería creer lo que veía, ella estaba convencida de todo lo que le habían dicho acerca de los libros. Trató de convencer a Montag de quemarlos y este al mismo tiempo la estaba convenciendo de leerlos, no puede ser tan malo lo que hay en estos libros –decía Montag-. De alguna forma convenció a Mildred de no decir nada. No había con quien recurrir y en ese momento Montag se acordó de Faber, alguien que había conocido anteriormente, era un viejo ex profesor de alguna universidad, y pensó que este podría ayudarlo a entender lo que estaba escrito en aquellos libros.

Fue a la casa de Faber, este con mucho miedo lo recibió después de algunos minutos. Le contó lo que había hecho y le pidió ayuda para poder enfrentar a Beatty porque solo no sabría que decirle a su jefe. Faber le dio un radio-caracol y así se podrían comunicar entre ellos.

Montag se fue a su casa, en donde Mildred estaba cenando con la señora Phelps y la señora Bowles. La conversación de aquellas señoras iba de lo banal a lo vació, Montag escuchaba con incredulidad todo lo que se decía ahí, Montag no pudo contenerse al escuchar tantas cosas sin sentido y se dejo llevar por la ira que sentía en ese momento, saco uno de los libros que tenia escondidos y se los enseño a las señoras, tratando talvez de demostrables lo inútil que era su existencia y que en aquellos libros podrían tener la respuesta. Las mujeres sorprendidas por lo que veían, no pudieron evitar que Montag leyera una poesía de aquel libro. Mildred tratando de encubrir a su esposo trato de hacerles creer a las mujeres que aquello fue una broma, que a los bomberos les estaba permitido llevarse alguna vez un libro para jugarle alguna broma a su familia o amigos, después de eso las mujeres se retiraron del lugar.

Montag regreso a su trabajo tratando de ocultar lo que había hecho. Llegó a la estación donde se encontraban Beatty y sus compañeros de trabajo. La alarma sonó, era hora de ir a provocar otro incendio. Llegaron al lugar. Montag estaba sorprendido, era su casa la que tenían que quemar esta vez. Mildred y las señoras a las que les leyó poesía habían delatado a Montag.

Beatty con una cara de satisfacción le ordenó a Montag que quemara la casa, quería disfrutaba como Montag quemaba su propia casa. Entonces Beatty apretó el encendedor y miro fascinado la llama que quemaba la casa. Todo esto provoco que Montag en un descuido de Beatty le prendiera fuego. Montag era ahora un fugitivo, había matado a Beatty.

Faber le dijo que podía escaparse por el río y luego por las vías del tren y que ahí podía encontrar a otros como él. Así lo hizo Montag, emprendió la huida, mientras tanto los helicópteros rondaban la ciudad, buscándolo. Montag pudo llegar hasta el río, siguió las vías del tren y se encontró a las personas que le había comentado Faber, algunos eran exprofesores de Harvard, otros de Cambridge y unos más al igual que el eran exbomberos.

Lo recibieron como si lo estuvieran esperando, le dijeron que estaba a salvo ahora, ellos tambien habían seguido toda la persecución, la cual había televisado el gobierno, Montag se les había escapado, pero estos al no querer reconocerlo, les hicieron creer al publico que lo habían encontrado y tomaron como victima a alguien que había salido a caminar en la noche, tal vez producto de insomnio o solo diversión, esto le costo la vida.

Montag ya en las colinas, podía al fin platicar con otros como él, personas que eran como bibliotecas andantes, se habían aprendido libros completos, y después los habían desechado, todo esto para que no tuvieran de que culparlos.

Mientras tanto la guerra comenzó y terminó en un instante en la ciudad.

Fuente contrareciprocidad

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