Sección: Etiqueta y Protocolo

LA CATA DEL VINO

“El mundo del vino es uno de los más vastos y apasionantes  dentro del universo gastronómico, por lo que, si te interesa saber más sobre él, el mejor consejo que podemos darte es que investigues todo lo que puedas al respecto. Esto implica obviamente leer, preguntar, curiosear y probar mucho de lo que el mercado ofrece.”

Articulo cortesía del Ing. Rafael Varela – Conceptos Sociales Rafaell da un clic en su nombre y conoce más de nuestro autor invitado

LA CATA DEL VINO
En la actualidad, están de moda las catas de vino (pruebas para examinar sus características) incluso a nivel “de aficionado”, por lo que, durante una reunión, se podría solicitar tu opinión sobre algún exponente de esta maravillosa bebida. Lejos de impresiones demasiado entretenidas, se esperan comentarios esenciales sobre su color, aroma y sabor. Como anfitrión, no presumas sobre los vinos que sirvas; como invitado, no exageres con impresiones positivas o negativas: bastaran frases concretas como “muy bueno” o “muy sabroso”.

La Cata del Vino

La cata de un vino se divide en tres etapas claramente diferentes entre sí, que todos debemos  conocer y saber conducir:

Vista.- primero se examina el color del vino. Según las capas con que se hayan elaborado y los procesos por los cuales hayan pasado, los vinos presentan distintos matices de tonalidad y brillo. Toma la copa de vino y ladéala ligeramente para que el caldo se esparza en su interior. Luego obsérvala detenidamente durante unos instantes, sobre un fondo blanco o a contra luz, y trata de identificar su tonalidad.

Nariz.- Es turno de sentir los aromas. Toma la copa y agítala circularmente para que, al ponerse en movimiento, los olores del vino afloren con facilidad. Luego llévatela a la nariz y aspira a fondo para que los aromas del caldo penetren en tus fosas nasales. Cuida, sin embargo, no hacerlo exageradamente. En este paso intenta identificar que aromas emana el vino: podrías percibir notas a flores, futas, madera o tierra, por ejemplo.

Boca.- Por último, es momento de probar el vino. Llévate la copa a la boca (recuerda sostenerla siempre del tallo o de la base, no del cuerpo) y bebe un sorbo pequeño. Mantenlo en la boca unos instantes, trata de que el caldo “penetre” en tus papilas gustativas mojando toda tu boca con él. Hazlo silenciosa pero profundamente: solo así lograras percibir las notas del sabor del vino que estas catando. Finalmente, pásalo y analiza que sabores deja en tu paladar. Hec

Autor: Ing Rafael Varela Gutierrez

Medio Conceptos Sociales Rafaell

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