Sección: Etiqueta y Protocolo 26 agosto 2016 05:57 pm

¿Cómo vestir la mesa?

Quizá uno de los tiempos más recurrentes de reuniones sociales son las comidas. Después de todo, ¿Quién no disfruta de deliciosos alimentos combinados con unas copas de buen vino? Sin embargo, y en especial cuando se trata de una comida formal, este evento está sujeto a una serie de consideraciones sociales (y hasta “técnicas”, podríamos decir) que es muy importante conocer. Bien es probable que los siguientes consejos te recuerden a tu madre o incluso a tu abuelita. Es cierto: si algo podemos afirmar sobre el pasado, es que era un mundo bastante más elegante que el actual.

Articulo cortesía del Ing. Rafael Varela – Conceptos Sociales Rafaell da un clic en su nombre y conoce más de nuestro autor invitado

Mesa elegante

Una comida, naturalmente, se lleva a cabo sobre una mesa. Al margen de que la casa de mesa sea rectangular, cuadrada o circular (algo mucho más común en estos tiempos), durante comidas elegantes esta debe respetar cierta disposición que cumple una doble función:

  • a)Facilitar a los comensales el acceso a los alimentos y a las bebidas que se les sirva.
  • b)Disponer de elementos ornamentales y decorativos que hagan la alimentación una experiencia inolvidable.

Esto de ninguna manera supone, sin embargo, decorar la mesa al punto de que sea imposible comer sobre ella por la cantidad de elementos y adornos que presenta. Quizá ya has pasado por la mala e imborrable experiencia  de asistir a una comida donde el arreglo floral te impedía conversar con los invitados que tenías al frente; o peor aún, donde no podías desplazarte a más de algunos centímetros a la redonda de tu sitio para evitar “estrellarte” con alguna copa de cristal. Por ello, no olvides: la sobriedad y el minimalismo deben prevalecer ante el barroquismo y el horror al vacío.
El acto de disponer los elementos sobre la mesa en un orden determinado recibe el nombre de “vestir la mesa”, pues de hecho debemos respetar exactamente el mismo principio que seguimos cuando nos ponemos prendas de vestir:

  • Orden: Primero nos ponemos la ropa interior y luego los pantalones.
  • Función: El abrigo combate el frío y el traje de baño es adecuando solo para el agua.
  • Armonía: El amarillo perico seguramente no ira bien con el turquesa.

A continuación, demos un vistazo a los elementos indispensables que componen una mesa.

Mantelería

La mantelería y las servilletas, componentes por excelencia del universo de la mantelería, son inventos relativamente modernos. El uso de ambos fue considerado obligatorio recién hacia el siglo XV, hace unos 500 años.

Hoy en día felizmente, ambos componentes son absolutamente indispensables sobre una mesa. Veamos porque:

  • Función: La función del mantel es, ante todo, cubrir la mesa para evitar exhibir imperfecciones propias del material en el que está fabricada. Según la ocasión, existen  manteles de diversas categorías y fines. Uno elegante debería de ser de una sola pieza y tener una caída de, por lo menos, 35 centímetros desde el borde de la mesa.
  • Material: Los manteles elegantes deben estar confeccionados con tejidos nobles (finos) y naturales, entre los cuales destacan el hilo, el lino, el crepe y el damasco. Un mantel fino debe presentar una limitada proporción de tejidos sintéticos, fundamentalmente porque entorpecen su planchado. De más está decir que los manteles plastificados o de papel son absolutamente desaconsejables para veladas mínimamente formales.
  • Colores: Se estila que los manteles clásicos sean de color entero; el blanco es preferible, aunque también se admiten el crudo, el marfil e incluso algunos tonos claros de azul, verde o amarillo, por ejemplo. Es importante considerar la ocasión para la cual se empleara el mantel: los almuerzos al aire libre una gama de colores más alegres, no así las cenas en interiores. Lo bueno del blanco es que va bien con todo; lo malo es que se ensucia con más facilidad.
  • Diseño: Los manteles pueden ser llanos (solo de tela), estampados o bordados y con encajes. Uno no es más elegante que el otro, necesariamente, pero sí será más afín a tu estilo: opta por el que mejor te represente. Cuidado con elegir manteles con estampados o bordados demasiado “alborozados” por decir lo menos, pues son menos versátiles que los manteles llanos.
  • Muletón: Debajo del mantel se coloca otra pieza llamada muletón. Su finalidad es proteger la mesa de derramar y amortiguar los sonidos que el uso de la vajilla y los cubiertos puede producir en ella. El muletón debe colocarse bien planchado y estirado para evitar pliegues; en cuanto a su color se espera que no se trasluzca por debajo del mantel, por lo que el blanco puro es recomendable.
  • Servilletas: Todos sabes que sirven para limpiarse la boca al comer. Estas deben hacer juego con el mantel, por lo que se recomienda que estén confeccionadas en la misma tela y en el mismo color. En cuanto a su tamaño, 60 centímetros por lado será suficiente. Al igual que con los manteles, descarta las servilletas de papel para comidas formales, salvo que las uses como apoyo mientras pasas canapés, bocadillos o cocteles; pero en la mesa evítalas. Finalmente, a todos nos gusta una servilleta rígida, sólida y sin arrugas: plánchala cuidadosamente y preséntala doblada y en forma de rectángulo o de triangulo sobre la mesa.
Autor: Ing Rafael Varela Gutierrez

Medio Conceptos Sociales Rafaell

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