Sección: Tips del Hogar 19 enero 2017 02:44 pm

5 sencillas maneras de dejar de desperdiciar comida

(y ahorrar dinero en el camino)
Es en serio esto de ayudar a salvar el planeta. Y a nuestros bolsillos.

El desperdicio de alimentos es un gran problema, no sólo en términos de ecología mundial sino también en lo que se refiere a nuestro presupuesto.
Mientras las familias estadounidenses tiran aproximadamente 25% de los alimentos y bebidas que compran, según el Consejo de Defensa de Recursos Naturales; en México se desperdicia el 37% de alimentos, lo que significa 10 millones 431 mil toneladas al año, de acuerdo con la SEDESOL y con la FAO.

Para la familia estadounidense promedio (de cuatro personas) esto se traduce en entre $1.365 y $ 2.275 dólares de desperdicios cada año.
Los estadounidenses se sienten mal por desperdiciar comida, según reveló una encuesta: 42% dijo que no tiene suficiente tiempo como para preocuparse por esto… ¿Y los mexicanos?

Vayamos a los hechos. Qué pasa cuando compramos comida, ¿la lavamos correctamente y la almacenamos para que no se deteriore? ¿Nos tomamos el tiempo para separar los restos de comida de la demás basura y nos aseguramos de que sea compostada correctamente? La mayoría de las veces esto se queda en buenas intenciones.

Afortunadamente, existen varios métodos para evitar desperdiciar tanta comida, en los que también podemos incluir ahorro de tiempo y dinero.
1. Planear la comida de la semana
Puede sonar como un lastre, pero ayuda. Planificar nuestro menú con anticipación incluye hacer menos visitas a la tienda de comestibles, lo cual también implica no perder tiempo entre los pasillos pensando: “¿Estoy con ánimo de comer lasaña?, ¿o prefiero unos tacos de queso de soya?”.

Hacer una visita al supermercado con una lista previamente pensada nos ayudará a ahorrar dinero y a no terminar tirando lo que compramos.
De este modo también economizaremos a la hora del hambre nocturna. Siempre será una buena noticia tener algo en la alacena cuando nuestro estómago empieza a gruñir de hambre.

Comida 1

2. Organizar una noche a la semana de recolección de sobrantes
Hay veces en las que no importa la planificación anticipada, inevitablemente habrá comida que terminará como desperdicio. Es importante recordar que cada hoja de espinaca marchita que tiramos se traduce en dinero perdido.
Así que antes de que todo se vaya a la basura, programemos una noche de exploración en el refrigerador y recolectemos las piezas sobrantes para preparar recetas fáciles: Mezclemos todos los pedacitos de verduras y preparemos un quiché, o hagamos lujosas cenas a la francesa con aquel vino que no nos terminamos.

Comida 2

3. Los alimentos congelados son nuestros mejores amigos
Imaginemos que queremos espolvorear algunos granos de maíz a nuestra ensalada, ¿qué haremos con el resto de la mazorca? Sin mencionar que compramos un paquete de un kilo…
Lo mejor que podemos hacer, en lugar de comprar verduras frescas, es adquirir alimento congelado. Las verduras congeladas son perfectas: podemos tomar las porciones necesarias y guardar el resto.
Esto significa que no se van a desperdiciar, ni ellas ni el dinero que invertimos en ellas.
Y, bueno, si se trata de alimentos enlatados, a menudo terminamos tomando solo lo que vamos a comer en esa ocasión y guardando el resto en la nevera… Resto que jamás volvemos a ver (y que si no vaciamos en un recipiente distinto terminará adquiriendo el sabor al metal de la lata).

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4. Pensemos dos veces antes de comprar a granel
Comprar a granel siempre será sinónimo de ahorro. Pero no si al final terminamos tirando a la basura una gran parte de esa compra.
Empecemos a aprender a diferenciar entre qué alimentos frescos comprar, cuáles elegir congelados y cuáles otros adquirir en grandes cantidades, como el papel higiénico, los cereales, el azúcar y el café.
Todos amamos visitar Costco y Sam’s, sólo asegurémonos de que usaremos todo lo que queremos comprar.

Comida 4

5. Olvidemos las fechas de caducidad
Las etiquetas que indican la fecha en la que los alimentos fueron empaquetados y en la que estarán caducos son un infierno. Para muchos son tan confusas que -quizá- terminan tirando aquello que aún está en buenas condiciones.
¿Quién de por aquí no se hace bolas con las leyendas: “Vender hasta…”, “Usar…”, “Consumir preferentemente antes de…”.
Finalmente ninguna de estas etiquetas está regulada por el gobierno federal, y son pocas las que indican la fecha en que comer o beber el producto representaría verdaderamente una amenaza a la salud.
Lo único cierto es que la mayoría de las veces es seguro comer estos alimentos después o justo en la fecha que dice el paquete, según han asegurado los expertos.
Para prueba, este artículo escrito por un colaborador del HuffPost que comió alimentos caducos durante una semana y vivió para contarlo.
Así que, ya saben, cuando se trate de identificar comida caduca, vayámonos por lo evidente: cómo se ve, cómo huele y cómo sabe.

Comida 5

Aitor Diago

Este artículo fue originalmente publicado en la edición de Estados Unidos de The Huffington Post.

Fuente /www.huffingtonpost.com.mx

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