Sección: Casos Cosas y Curiosidades 18 Marzo 2017 05:00 pm

Iván el Terrible, el primer Zar de Rusia


Iván IV Vasilievich es uno de los personajes más relevantes de la historia de Rusia, sobre todo por haber conseguido acabar con la opresión de los reinos cercanos (como los Tártaros de Kazán), por conquistar nuevas tierras que ampliaron el dominio ruso y por ser el primero que empleará el término de Zar para definir a los monarcas de Rusia, título que mantendrán sus reyes por 370 años.
Hoy en día es recordado por su enorme crueldad, que para muchos expertos usa por considerarlo como el método político más útil para gobernar la inestable Rusia del siglo XVI. Sin embargo detrás de esta actitud se muestra un Iván culto e inteligente cuyo objetivo va a ser consolidar su vasto Imperio y modernizar su reino.
Hijo de Basilio III y Elena Glinski nace en Kolómenskoye en 1530 y durante su niñez va a sufrir muchos traumas que parecen ser determinantes para su actitud fría y en ocasiones inhumana: sus padres mueren aún siendo él niño, lo que hace que el gobierno acabe en manos de la nobleza rusa (boyardos), que en teoría deben encargarse de criar al niño. Sin embargo, el joven Iván era para ellos más un problema que una ventaja, pues al ser heredero al trono no permitía que alguno de los boyardos lo sucedieran como rey, por lo que van a maltratarlo constantemente. A pesar de estos abusos finalmente logra llegar hasta la edad adulta, convirtiendo su impotencia y miedo en odio y terror que se reflejó claramente en sus actos durante su vida.
Va a gobernar con el apoyo de un consejo que recibía el nombre de Rada (formado por el sacerdote Silvestre, el preceptor Macario y su secretario Alexei Adashev) y que le servirá de ayuda para hacer profundas modificaciones en el Estado ruso, debilitando además de esta forma a los boyardos. Así comienza a centralizarse el poder en su persona y va creando una administración fuerte y estable. También convocará el primer Zemski Sobor (asamblea formada por la nobleza, por la iglesia y representantes de comerciantes y ciudadanos donde se dirimían temas de importancia y se aprobaban leyes ya casi tomadas de antemano por el Zar). A su vez va a crear ordenanzas para todo el reino publicando el Sudiébnik (1550), mediante el cual se produce la reunificación jurídica de toda Rusia (hasta ese momento los nobles rurales tenían sus propias leyes en los señoríos de su propiedad).
Volviendo a su carácter violento, su mujer, Anastasia, será clave para controlar su actitud ya que era la única (en teoría) capaz de controlar su temperamento. Sus métodos de castigo y tortura son terribles: desde asesinatos usando perros que despedazaban a los reos, hasta matar a las esposas de los acusados, freía a sus víctimas, guisarlos en agua caliente y luego pasarlos a agua fría hasta que se les cayera la piel, etc. Iván va a tener fama por estar constantemente presente en las torturas y muerte de los acusados, lo que ha llevado a pensar a varios expertos que esto le producía satisfacción.
A esto se suma el hecho de su constante obsesión y “esquizofrenia”, viendo traiciones por todos lados, lo que hace que realice una gran cantidad de torturas, incluyendo entre sus más cercanos y fieles hombres. La muerte de su primera esposa en 1560 no ayuda en nada, haciéndose sus actuaciones mucho más cruentas que antes, favorecidas sobre todo por la atribución que hace Iván a que la muerte de su mujer es un acto de los boyardos, que la envenenan para acabar con ella.
En algunos casos sus actuaciones con el pueblo serán atroces: va a atacar las ricas ciudades de Novgorod o Pskov, ciudades comerciales, que no estaban muy influidas por el poder del Zar, e incluso en 1581 va a asesinar por error a su primogénito (el zarévich) Iván, posiblemente en un ataque de cólera, lo que le supuso un gran trauma ya que era su hijo preferido.

Ivan el Terrible y su hijo Ivan. Lienzo de Iliá Repin. 
Aunque históricamente el Zar Iván fue considerado como un tirano y un hombre cruel durante el periodo comunista de Stalin la popularidad de Iván el Terrible como gran gobernante será tal que el Estado soviético va a pedir a uno de sus mejores directores de cine, Serguéi Eisenstein (El Acorazado Potémkin), que filme dos películas sobre este personaje: Iván el Terrible, primera parte (1944) e Iván el Terrible, segunda parte (1946) y donde se presenta al monarca ruso como un hombre benevolente.

Fuente cmagazine.es

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