Sección: Tips del Hogar 31 octubre 2017 03:11 pm

¿Puede Halloween traumatizar a tu hijo?

Recuerdo hace unos años estar en casa de una amiga mientras disfraza de diablillo a su hija Laura. Ella tenía cuatro años e iban a celebrar Halloween en la guardería. Cuando la niña vino hacia mí, finjí asustarme: “¡oh, no, un demonio! ¡Qué miedo! ¿Dónde está Laura?”.
Ella corrió compungida hasta su madre y le dijo que no quiere ser un demonio. Pensaba que la gente se asustaría. Mi amiga tuvo que tranquilizarla. Le explicó que los demás sabrían que estaba disfrazada y que no era un demonio, sino Laura.
La tradición anglosajona de Halloween se ha hecho un hueco en las casas y los colegios de nuestro país. Es el momento de plantearnos cómo los niños se enfrentan a toda esta parafernalia de calaveras y monstruos. ¿Puede Halloween traumatizar a tu hijo?
En Halloween todo es de broma… pero ¿lo saben ellos?
Los mecanismos del miedo en los niños son similares a los de los adultos. Les asusta aquello desconocido, misterioso o que no entienden. Pero en el caso de los niños, hay diferencias fundamentales:
Lo que desconocen del mundo es mucho mayor.
No tienen la misma capacidad que nosotros para calcular el riesgo. Los adultos nos damos cuenta de que el riesgo real en Halloween es nulo. Por lo tanto la sensación de miedo se vuelve divertida. Un niño pequeño no distingue bien entre la realidad y la ficción. Puede pensar que hay peligro aunque no sea cierto.
Les cuesta atender a más de una dimensión del mundo al mismo tiempo. Cuando papá se pone una máscara de monstruo, papá se convierte en un monstruo.
Un estudio de la Penn State University descubrió que la mayoría de los padres subestiman lo aterrador que puede ser Halloween para sus hijos.
Durante el resto del año se protege a los niños de todo lo que tenga que ver con la muerte, los funerales o los duelos. Sin embargo en Halloween se les enfrenta directamente a tumbas y esqueletos. Si el niño ha vivido recientemente la pérdida de algún familiar o mascota, la experiencia puede ser aún más perturbadora.
Es posible que algunos niños parezcan estar disfrutando de Halloween y no den muestras de pasar miedo. Sin embargo más adelante pueden aparecer pesadillas o pensamientos recurrentes sobre el tema.
¿Qué hacer para que tus hijos disfruten de Halloween?
Hay muchas formas en que puedes proteger a tus hijos de una mala experiencia en Halloween:
Familiariza a los niños con los disfraces y la simbología de la fiesta unas semanas antes, mostrándolos de forma no amenazadora. Por ejemplo: puedes enseñarles un catálogo de disfraces, permitirles que toquen adornos, etc.

Evita las imágenes demasiado aterradoras. Sobre todo poco antes de irse a la cama: fiestas de adultos, películas de miedo, disfraces excesivamente realistas. Una buena alternativa puede ser organizar una fiesta en casa con niños de su edad.
Presta atención a las señales del niño. No solo a lo que dice, sino a su lenguaje corporal. Transmítele que no necesita demostrar nada ni “ser valiente”, y que Halloween es una fiesta para divertirse, no para pasar miedo.
Usa la imaginación a su favor. Cread juntos brujas buenas, fantasmas simpáticos o monstruos “héroes” que protegen a los niños de los “malos”.

Halloween puede ser una fiesta muy divertida cuando se adapta a la edad de cada niño.  Además se trata de una forma segura de que el niño explore sus miedos y compruebe que los monstruos y los fantasmas solo están en su imaginación.
¿Ha tenido tu hijo una mala experiencia en Halloween? ¿Cómo lo habéis gestionado?
por Marina Diaz

Fuente psicocode.com

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