Sección: De Todo un Poco | No te lo puedes perder 14 septiembre 2018 06:00 pm

Cómo afrontar los primeros días de colegio de nuestros hijos

Los primeros días de colegio son un momento muy importante para los hijos, el miedo a algo nuevo y desconocido como separarse de los padres, puede hacer que la adaptación a la escuela sea complicada.
Por otra parte para los padres, el mes de septiembre puede está cargado de actividades, tales como incorporarse al trabajo, cambio de horarios, todo ello puede generar cierto nerviosismo.
Salir de su casa, llegar a un sitio desconocido y soltarse de la mano del Papá o la Mamá puede llegar a ser una experiencia muy estresante. Por esta razón es importante ayudar a los hijos en este periodo de adaptación.
Días previos
Una de las mejores formas de preparar a los hijos para ese día es contarles qué es lo que va a suceder cuando lleguen allí, de tal manera que podamos entusiasmar al niño con anterioridad.
Conversar sobre su nueva etapa, explicándoles que han crecido y tienen que ir a la escuela a aprender cosas nuevas y así hacer nuevos amigos.
Una buena opción podría ser explicar algún ejemplo del primer día en el colegio de sus hermanos mayores, primos o de los propios padres.
Comprar el uniforme juntos, las pinturas, cartera, material escolar, para que así se sientan involucrados.
Establecer rutinas
La vuelta de las vacaciones trae consigo horarios poco regulados, cambios de costumbres alimentarias e higiénicas e incluso en algunas ocasiones, problemas de sueño, irritabilidad y rabietas. Por todo ello especialistas en Psicología Infantil recomiendan establecer rutinas aproximadamente 15 días antes de la vuelta al colegio.
“Los primeros días de Septiembre pueden ser un buen momento para cambiar la dinámica familiar, iniciando cambio de horarios y estableciendo rutinas”
Momento de la separación
Cada niño lo puede afrontar de distinta manera, pero les suele resultar más fácil a los niños que han asistido previamente a la guardería.
Sin lugar a dudas el momento de la separación es uno de los instantes más angustiosos, en muchas ocasiones tanto para los padres como para los hijos. Se pueden producir sentimientos de culpa, por esta razón trasmitir tranquilidad y serenidad es fundamental, los niños van a captar rápidamente cualquier signo de nerviosismo o intranquilidad que harán pensar que algo no va bien es ese momento.
“Pensemos que somos un espejo donde se ven reflejados”
Lo más normal es que quieran volver a nuestro lado y no quedarse en el colegio, son momentos en los que es positivo explicarles cariñosamente que solo se van separar de forma temporal, trasmitiéndoles seguridad sin extenderse mucho en la despedida.
La teoría parece sencilla, pero la realidad es que hay pocos padres que no se reblandezcan escuchando el llanto de su hijo y se les pase por la cabeza sacar al niño de la clase y llevárselo a casa.
Es un buen momento para pensar que podemos modular nuestras emociones nosotros mismos y poner en marcha los consejos que nos han dado.
Comunicación con los profesionales de la educación
Puede ser muy efectivo conocer previamente al profesor, que además de darnos información, es la persona que mejor nos puede asesorar. La información que nos pueda dar en esos primeros días sobre la conducta de los hijos puede ser fundamental, para así comprobar que la adaptación está siendo correcta.
¿Qué hacer si el niño no se adapta?
Por lo general los primeros días son los que el niño puede pasarlo peor, pero si vemos que la adaptación está siendo más difícil de lo esperado, recomendaría realizar una reunión con el profesor y exponer el problema. La comunicación con el profesor es primordial. Por lo general la mayoría de los niños termina adaptándose sin problemas, dependiendo del niño.
Si el miedo y la ansiedad por separación persisten durante más tiempo podríamos estar ante un trastorno de ansiedad por separación, que podría requerir la ayuda de un profesional.
Durante el año escolar
Si el niño se ha adaptado bien es recomendable tener una correcta comunicación con él, establecer un buen lazo prestándole atención a todos los detalles que nos exponga de su experiencia en día a día en el colegio.
Es muy recomendable que los niños verbalicen y expresen todo lo que sienten, esto ayudara a que se acostumbren a contarnos sus experiencias diarias y así nosotros también podamos detectar cualquier problema o felicitarle por todo lo que está aprendiendo, mejorando así su autoestima.
Conclusiones
Cada niño tiene su propio ritmo, si habéis llegado a esta nueva etapa ya lo habréis comprobado. La actitud que no nos puede faltar aunque sea muy complicado llevarla a cabo es tener mucha paciencia y comprensión pues cada niño requiere su tiempo.
Definitivamente se trata de implicarnos en los pasos más importantes de la vida de nuestros hijos y apoyarles en cada nueva etapa.
por Luis Garcia Campos

Fuente psicocode.com

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