Sección: Cultura General 12 septiembre 2018 04:00 pm

Los mártires del Batallón de San Patricio

 
En el año de 1846, México se encontraba en guerra contra los Estados Unidos de Norteamérica. El conflicto bélico duró hasta 1848, y se inició debido a las ambiciones del gobierno americano de extender sus fronteras, ambiciones que comenzarían con el establecimiento de la República de Texas, en el estado mexicano, y la toma de parte de los estados de Coahuila y Tamaulipas. Ocupación que terminaría con la fatal anexión de Texas a los Estados Unidos. La República de Texas duró del 2 de marzo de 1836 al 29 de diciembre de 1945. El primer presidente de esta ofensiva República fue David G. Burnet, y el vicepresidente Lorenzo de Zavala.
La toma de territorios mexicanos, más la petición de indemnizaciones por parte del gobierno mexicano al estadounidense por los daños que sufrió Texas, fueron los detonantes de la guerra. La primera batalla se libró el 24 de abril de 1846, al norte del río Bravo, en un sitio que se conocía con el nombre de Rancho Carricitos. En ella se enfrentaron las tropas al mando del capitán Seth Thornton con las del general Anastasio Torrejón. Así daba comienzo la injusta lucha armada entre México y los Estados Unidos de Norteamérica.
De cómo se fundó el Batallón de San Patricio
Sean Pádraic O Raghallaigh, más conocido como Jon Riley o John O’Reiley, junto con Patrick Dalton formaron el Batallón de San Patricio, del cual O’Riley fue comandante durante la guerra de Intervención. John nació en Irlanda, pero dejó su terruño para partir a los Estados Unidos, en donde ingresó en el ejército y alcanzó rápidamente el grado de teniente. Es muy posible que el batallón se haya formado a causa de los castigos severos, a veces injustos, que los irlandeses sufrían por parte de los mandos militares, que no les tenían ninguna confianza por ser católicos y no protestantes. El Batallón de San Patricio, estaba formado por irlandeses y alemanes, más una minoría de escoceses, ingleses, canadienses, italianos, polacos y franceses. El nombre lo tomaron en honor al santo patrón de Irlanda, predicar y misionero cristiano, que introdujo la religión cristiana en ese país.
Una leyenda relata que cuando se encontraba el ejército norteamericano en la ciudad de Matamoros, O’Riley se fue a la iglesia de la ciudad a rezar, previo permiso de sus superiores, y así se hizo costumbre, hasta que un cierto día desertó y se pasó a las filas del ejército mexicano, donde se encontraban tres mil elementos. Su deserción ocurrió un poco antes de que se declarara formalmente la guerra entre los dos países, razón por la cual O’Riley se salvó de la corte marcial efectuada en la ciudad de México.
Las batallas y la derrota
El Batallón estaba formado por cientos de soldados, casi todos irlandeses. Lucharon en las batallas más importantes como la de Monterrey, en Nuevo León, que se efectuó en el mes de septiembre de 1846, junto con las tropas del coronel José López Uraga; esta fue la primera batalla del Batallón de San Patricio, y cuyo término resultó en un armisticio y en la capitulación del ejército mexicano. La batalla de la Angostura, o de Buena Vista, enfrentó a los dos ejércitos en el sitio denominado Puerto de la Angostura, no lejos de la Ciudad de Saltillo, en el estado de Coahuila, el 22 de febrero de 1847. En esta lucha el ejército mexicano se retiró y las fuerzas al mando de Zachary Taylor, se marcharon para apoyar a las tropas de Winfield Scott. En la batalla de Cerro Gordo del 18 de abril de 1847, cerca de Jalapa, Veracruz, la victoria fue para los estadounidenses, quienes viéndose rodeados por el enemigo tuvieron forzosamente que huir. El Batallón participó en la memorable batalla de Churubusco que se realizó el 20 de agosto de 1847, lugar donde se encontraban replegadas las tropas mexicanas en el Convento de Santa María. Las tropas mexicanas contaban con mil trescientos elementos, a los que se unió el Batallón de San Patricio. La lucha fue terrible, pero los estadounidenses superaban en número a los mexicanos, dirigidos por Manuel Rincón y Pedro María Anaya. En el puente de Churubusco las tropas resistieron por dos horas y media; al caer el puente el ejército mexicano se refugió en el convento. Después de varias horas de combate, las municiones se agotaron y una bomba explotó la reserva de pólvora, lo que facilitó la entrada al convento del general David E, Twiggs. Fue entonces cuando el General Anaya, pronunció su famosa frase dirigida al coronel: “¡Si hubiera parque no estaría usted aquí!”.
Apresados los soldados del Batallón de San Patricio se les llevó a juicio. Los soldados que se unieron al ejército mexicano cuando se había formalizado la declaración de guerra entre los dos países, fueron ahorcados en Mixcoac y San Ángel, mientras ondeaba la bandera estadounidense en la Ciudad de México; a los otros se les azotó, se les marcó con fuego la letra “D” (de desertor) en la mejilla, y se les sentenció a trabajos forzados sin comida ni bebida. Algunos soldados del batallón lograron huir, y algunos, posteriormente, reclamaron tierras al gobierno mexicano por sus actos en batalla.
El valiente John Riley, cuyo nombre mexicanizado fue Juan Reley, murió en agosto de 1860, y se le enterró en tierras veracruzanas el 31 de agosto. El Batallón de San Patricio quedaba disuelto.
Los emblemas
Al formar parte del ejército mexicano, los patricios tuvieron una bandera que tenía como el fondo el color verde: en una cara se podía ver un arpa dorada y las palabras Erin Go Bragh, “Irlanda por Siempre”, y por la otra tenía la efigie de San Patricio, el patrono. Existe una canción escrita por David Rovics titulada Saint Patrick’s Battalion que empieza de la siguiente manera:
My name is John Riley/ I’ll have your ear only a while/ I left my dear home in Irelan/ Its was death, satrvation or exile/ And when I got America/ it was my duty to go/ Enter tha Army andi slog across Texas/ To join in the war against Mexico.
Cerca del ex Convento de Churubusco existe una calle dedicada a los mártires que se llama Mártires Irlandeses, donde cada año se lleva a cabo un concierto de gaitas, ejecutado por algunos de los descendientes del heroico Batallón. Sus días conmemorativos son el 12 de septiembre, día de las ejecuciones, y el 17 de marzo, día de San Patricio.
Sonia Iglesias

Fuente https://masdemx.com

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