Sección: Todo en Familia 8 abril 2019 11:41 am

Tricotilomanía: Arrancarse el cabello (causas y tratamiento)

 La Tricotilomanía es la costumbre a nivel crónico de arrancarse el cabello, está fuertemente asociada a trastornos del control de impulsos, estrés, depresión y algunos expertos afirman que hace parte de los TOC (Trastornos obsesivo compulsivos)

La tricotilomanía dependiendo de su gravedad puede incluso llegar a generar grandes zonas de calvicie autoinducida. Normalmente en este punto, el problema suele hacerse inmanejable, sobre todo en mujeres debido a la afección estética.

¿Qué es la Tricotilomanía?
Tricotilomanía
En el manual diagnostico internacional DSM desde su cuarta versión, la tricotilomanía es considerada un trastorno del control de impulsos. Ubicando esta al nivel de la piromanía, cleptomanía y la ludopatía.
Este trastorno puede aparecer en pacientes de cualquier edad aunque se encuentra su mayor prevalencia entre las edades de los 10 a los 15 años.
En ocasiones este es un padecimiento bastante difícil de detectar principalmente por dos factores, el primero se debe a que en muchos casos la persona realiza el movimiento de manera involuntaria con lo que no se da cuenta del problema hasta llegar a zonas de alopecia autoinducida.
Por otro lado se puede presentar que la zona de descarga sea por ejemplo la cabeza y que no se arranque el cabello de la misma zona, con lo que puede pasar algún tiempo antes de notar la falta de cabello.

Asimismo, este trastorno puede estar asociado a un padecimiento conocido como síndrome de Rapunzel. Se trata de pacientes que siente placer por comer cabello. Esto es una problemática aun mayor puesto que la costumbre de comer cabello puede generar fuertes irritaciones, ulceraciones y cortes a nivel del aparato digestivo, sobre todo en los intestinos.

Aunque estos dos no necesariamente se relacionan, es conveniente asegurarse de que el cabello arrancado no termine siendo comido puesto que esto puede generar complicaciones potencialmente mortales.
Signos y síntomas de la Tricotilomanía
Es importante señalar que si bien en el manual diagnostico internacional se enmarca la tricotilomanía como un trastorno de control de impulsos, esto no exime al mismo de fuertes cargas emocionales negativas.
En este sentido es importante hacer la relación entre los signos evidentes y los síntomas descritos por el paciente y fijar el grado de influencia de uno en el otro o viceversa. Más adelante volveremos sobre esta aclaración.

Signos
Como se mencionaba anteriormente, el signo más evidente de la tricotilomanía son las zonas de alopecia autoinducida. Es importante en este punto hablar de la edad del paciente.

De acuerdo a la edad se puede hacer una lectura de la situación, por ejemplo, una zona del mismo tamaño en un niño y en un adulto siempre será más preocupante en el adulto pues se supone que tiene una autopercepción y valores estéticos mucho más desarrollados.
Además de esto, suele presentarse que en menores de 13 años la tricotilomanía sea un proceso automático por lo que el niño no es del todo consciente de lo que está pasando.
Síntomas
Los síntomas de esta problemática suelen ser bastante más complejos de leer que los signos, no solo por ser netamente del campo psicológico sino por la dificultad si estos síntomas son la causa o se derivan de la tricotilomanía.
Algunos de los síntomas comunes que suelen referir las personas se relacionan con la depresión enfocada al deterioro de la autoimagen.
También son muchos los casos que relatan fuertes episodios ansiosos o una ansiedad localizada en la acción de arrancar el cabello.
Otro aspecto relacionado es el estrés. Muchos de los pacientes con tricotilomanía relatan un serio aumento en la intensidad de deseo de arrancar el cabello en momentos de alto estrés.
La imposibilidad de evitar la acción es lo que le da su estatus de trastorno de control de impulsos. Aunque en muchas ocasiones se relaciona con comportamientos tipo ritual lo que ha llevado a relacionar esta con los trastornos obsesivos compulsivos.
En un sentido extenso este último síntoma (La imposibilidad de evitar la acción) es el único que se puede relacionar como directamente anterior al signo o la aparición de zonas sin cabello.
Esto se debe a que la depresión, ansiedad y estrés pueden llegar a ser una causa y no una consecuencia de la tricotilomania.
Causas y fisiopatología de la Tricotilomanía
Como se mencionaba anteriormente, las causas de este padecimiento no están del todo claras. La depresión y ansiedad pueden ser desencadenantes, aunque no hay evidencia que afirme su relación directa.
Gracias a la evidencia aportada por los modelos neurocognitivos es posible desligar de cierto modo la tricotilomania del TOC, principalmente por que la primera carece del correlato neurofisiológico propio del TOC, con respecto a las anomalías en el núcleo caudado.
Por otro lado, algunos estudios asocian este trastorno a una deficiencia en la recaptación de serotonina, lo que nos acerca a los campos de estrés. Particularmente cuando este es de aparición súbita como es el caso del estrés postraumático.
Tratamiento para la Tricotilomanía
Como resulta evidente en este tipo de trastornos el tratamiento debe basarse en primera instancia en la edad del paciente, para la mayoría de los casos suele presentarse un tratamiento mixto entre fármacos y terapia de psicología clínica.

En el caso de los niños no suele usarse medicación a menos de que sea bastante extremo el signo del trastorno, realmente en la mayoría de los niños menores de 13 años, el tratamiento psicológico muestra mayor efectividad que en los adultos.

Cuando se trata de adolescentes, el tratar al paciente o no con fármacos debe ser estudiado cuidadosamente por el profesional encargado, principalmente por las dificultades relacionales que supone la enfermedad en sí y el tratamiento con medicación.
En el caso de los adultos suele ser diferente puesto que rara vez se encuentra la tricotilomanía en su estado puro, y suele estar asociada a diferentes trastornos, incluyendo aquellos catalogados en el espectro de TOC.
En este sentido, la medicación generalmente es necesaria acompañada de terapias de corte cognitivo y/o contractual.
Son muchos los expertos que suelen recomendar terapia racional-conductual a fin de hacer consciente al paciente de su condición y desencadenantes, para lograr técnicas de afrontamiento cada vez más efectivas.
Es importante resaltar que ninguno de los parámetros incluidos en este artículo reemplaza en ningún sentido el diagnóstico de un profesional.
Esta nota es meramente informativa y dada la delicadeza del tema, lo más recomendable es consultar con un profesional calificado que pueda evaluar el paciente y las circunstancias particulares que se asocian a este.
La tricotilomanía es un trastorno de cierto modo poco común, aunque es probable que esto se deba a que solo los pacientes que llegan a casos extremos suelen llegar a consulta por este tema.
Otra de las posibles causas es que el paciente sienta vergüenza de consultar, o que debido a la forma del trastorno se piense que se trata exclusivamente de una mala costumbre (wue lo puede ser en muchos casos)
Esperamos que el quede suficientemente claro lo aquí expuesto y de no ser así, te pedimos nos lo dejes saber en los comentarios para lograr cada día trasmitir la información de la manera más precisa y contundente.
POR KARLA ARANGO

Fuente psicocode.com

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *