Sección: Medicina y Salud 26 junio 2019 02:03 pm

¿Que es la fibromialgia? Definición y Tratamiento

 

fibromialgia

La fibromialgia es enfermedad discapacitante que abarca todos los ámbitos de nuestra vida, y que nos limita debido a la predominancia de dolor crónico.

La fibromialgia nos puede afectas a varios niveles:
Nivel funcional y conductual: conductas de dolor, visitas médicas, medicación, actividad física, trabajo, rol doméstico, ocio…
Nivel cognitivo y social: atención, memoria, concentración, relaciones, catastrofismo…
Nivel emocional: miedo, ansiedad, soledad, depresión, culpa, rabia, enfado, indefensión…
En la fibromialgia hay cuatro grandes áreas de impacto a evaluar:
Síntomas: dolor, fatiga y problemas del sueño.
Problemas emocionales y cognitivos: depresión, ansiedad, problemas de concentración, desorganización mental, y problemas de memoria.
Problemas sociales: relaciones alteradas y aislamiento social.
Problemas de actividad y trabajo: dificultad en actividades cotidianas y ocio, en actividades físicas, y en la promoción profesional o educativa.
El dolor es real en el individuo, tanto en presencia como en ausencia de patología orgánica. Es por ello que si queremos ayudar y entender a los que padecen fibromialgia, deberemos lo primero validar este dolor, sin ser jueces de la situación ajena, ya que de lo contrario estaremos victimizando a la persona y generando, además de los problemas propios de la enfermedad, gran culpa e incomprensión.
No se puede trabajar desde una sola perspectiva, ya que sería solo una parte de la compleja experiencia, por ello expondremos a continuación diferentes ámbitos a trabajar para el tratamiento de la fibromialgia.
Tratamiento de la fibromialgia
Aspectos cognitivos
Tratamiento mediante educación e información, manejo de emociones, solución de problemas y reestructuración cognitiva.
El pensamiento determina lo que sentimos y viceversa, provocando diferentes conductas y situaciones. Algunas de las distorsiones del pensamiento que encontramos en la fibromialgia son:
Catastrofismo: Percibir o esperar catástrofes sin tener motivos razonables para ello. Suele empezar por “Y si…”, y nos producen ansiedad, preocupación y miedo a vivir.
Consta de tres componentes:

Rumiación: no parar de pensar en ello
Magnificación: exagerar la amenaza
Indefensión: pensar que no se puede hacer nada para influir
La alternativa racional seria reflexionar y hacer una evaluación honesta siendo objetivo y analizando la posibilidad de que ocurra la catástrofe.

Pensamiento dicotómico o polarizado: Utilizar solo dos categorías en vez de un continuo con términos medios.
“Si no queda hoy conmigo es que no le importo”
“Si no saco un 10 en el examen, seré un perdedor”
Hay que ser consciente de que no somos totalmente de una manera o de otra, y para ello podemos medir en porcentajes los rasgos, cualidades o aspectos.
Sobregeneralización: Asumir que lo que ha sucedido una vez volverá a pasar sin remedio. Suelen usarse palabras como “nadie, nunca, siempre, jamás, todos, ninguno…”
“Juan no me ha escrito, la gente siempre se olvida de mi”
La alternativa racional seria la búsqueda de pruebas para comprobar las excepciones, y utilizar expresiones como “es posible, a veces, a menudo…”
Inferencia arbitraria: Se llega a una conclusión determinada sobre un hecho sin que existan datos que apoyen dicha conclusión o incluso en presencia de informaciones contrarias a ella.
“Me dice que no para hacerse la dura, las mujeres son así” “No voy a aprobar el examen porque soy un desastre”
Personalización: Asumir que uno mismo u otros han causado cosas directamente, cuando muy posiblemente no haya sido el caso en realidad. Cuando se aplica a uno mismo puede producir ansiedad y culpa, y aplicado a otros produce enojo
“Marta tiene mala cara, debe de estar enfadada conmigo”
Abstracción selectiva o negativismo: Dar mayor relevancia a lo negativo omitiendo los aspectos positivos.
“Me he pasado con la sal en los macarrones, soy una cocinera horrible”
La alternativa racional sería hacer un repaso con los aspectos positivos.
Magnificación: Sobreestimar las consecuencias de que no se cumplan las expectativas.
“No le ha gustado el regalo, seguro que me deja”
Razonamiento emocional: Tomar un sentimiento como real.
“Si me siento perdedor es que lo soy” “Si me siento poco atractivo es porque lo soy” “Tengo miedo a subir en avión, es muy peligroso volar”
Cuando nos sentimos mal es bueno que reflexionemos sobre si estamos haciendo este tipo de distorsión.
Lectura del pensamiento: Creer saber lo que piensan los demás hace que lleguemos a una conclusión errónea al asumirlo como cierto. Se construirá una realidad incompleta o falsa.
“Me miran porque estoy haciendo el ridículo” “Lo que quiere es reírse de mí” “Piensa que soy una pesada”
Se puede contrastar lo que creemos que piensan los demás simplemente preguntando, mientras tanto, duda de las opiniones que puedas tener sobre los demás hasta que haya claras confirmaciones de ellas.
Etiquetar: Se extrae uno o dos rasgos de la persona o de mí mismo, y se califica por ellos
“Hoy no me ha dejado el dinero que le pedí, es un tacaño” “Soy lo peor”
Hay que comprender que es irracional sacar juicios por solo uno o dos rasgos, sin tener en cuenta el resto.
Hacer ejercicio
La práctica de ejercicio regular es una de las herramientas más beneficiosas para contrarrestar la fibromialgia.
Por el contrario, se han visto los efectos negativos del sedentarismo, ya que la inactividad aumenta la sensación de fatiga y de emociones negativas. El ejercicio se debe hacer mediante una práctica progresiva, regular y mantenida en el tiempo, notándose los beneficios de 4 a 8 semanas después. Hay que individualizarlo, ya que no todos somos iguales ni nos hace el mismo beneficio un determinado ejercicio.
Se recomienda ejercicio para el dolor crónico, pero no para el agudo. Hay que evitar mantener actividades o posturas durante demasiado tiempo porque provocara dolor intenso, por lo que añadiremos descansos breves y realizaremos las actividades en porciones asequibles.
Los beneficios del ejercicio se perciben con la sensación de bienestar que se genera gracias a la liberación de insulina, adrenalina, dopamina, serotonina.
Entre los beneficios del ejercicio físico están:
La disminución del dolor general
La disminución de la atrofia o debilidad muscular, y por lo tanto la mejora de la rigidez muscular
La disminución de las alteraciones psicológicas como la ansiedad o depresión
La mejora de la capacidad cardiorrespiratoria, lo que a su vez disminuye la fatiga
La mejora de las capacidades físicas
La mejora del aparato digestivo
La mejora en la calidad del sueño, pero evitando hacer ejercicio entre 3 y 4 horas antes de dormir, ya que esto activaría el organismo a nivel general.
El aumento de las capacidades cognitivas como la memoria y la concentración.
La mejora de la calidad de vida y la sensación de bienestar.
Si hubiera un brote del dolor durante el ejercicio, habría que disminuir la intensidad pero no la frecuencia (entre 3 y 5 días semanales).
Las cargas físicas, las posturas inadecuadas, la actividad sedentaria a largo plazo, los movimientos mal ejecutados, el esfuerzo continuado y la actividad extenuante, provocan un empeoramiento de los síntomas de la fibromialgia.

Sueño
Los factores que contribuyen al problema del sueño entre otros son la falta de horarios fijos; la inactividad; un entorno poco confortable (colchón incómodo, temperatura inadecuada, ruido…); utilización de la habitación para cosas diferentes al dormir, condicionando de esta manera el entorno a ocupaciones diferentes; estar mucho tiempo en la cama sin dormir; preocupaciones o la mente activa; y dormir demasiado, ya que aumentara el dolor y el cansancio.

chica-durmiendo
Podemos mejorar nuestra situación si cambiamos nuestros hábitos:
Crearse una rutina en la que nos levantemos siempre a la misma hora.
Evitar dormirnos en sitios diferentes a nuestra cama, a la cual iremos solo cuando realmente tengamos sueño.
Apagaremos la luz nada más irnos a la cama, y al ver que no conciliamos el sueño nos iremos a otra habitación para no asociar nuestro estado de vigilia con la habitación en la que debemos dormir.
Aunque a veces nos sintamos cansados y fatigados, debemos evitar dormir demasiado, pues ello solo nos llevará a aumentar la sensación de cansancio.
Alimentación
Hay pautas que podemos incorporar a nuestros hábitos para mejorar nuestro estado general de salud, como son:
Restringir los tóxicos como insecticidas, pinturas, etc.
Utilizar alimentos naturales, frescos y sanos, sobre todo vegetales, de los cuales evitaremos los solanáceos (pimiento, tomate, berenjena, patata…) y los oxalatos (espinaca, acelga…) por ser inflamatorios del aparato digestivo.
Podemos complementar la dieta con algún suplemento de vitamina D, omega3 y magnesio.
Evitar el tabaco y el alcohol.
Hacer uso de alimentos integrales
Reducir los lácteos, las grasas de origen animal, el queso, el yogur… En cuanto a los lácteos es mejor decantarse por los de cabra u oveja.
Ingerir proteínas mediante legumbres, semillas, setas, aguacates y frutos secos naturales.
Evitar los fritos. Los alimentos cuanto más crudos mejor, siendo una buena opción la cocina al vapor o cocida.
Algunos alimentos y condimentos beneficiosos son la piña, la papaya, el ajo, la chía, el pescado azul, la cúrcuma…
Ingesta de alimentos antioxidantes.
frutas y verduras
Sexualidad
Una consecuencia de la fibromialgia es la disminución del deseo, de la excitación, de los orgasmos y aumento del dolor.
Los factores que influyen en la calidad de la vida sexual son:
La relación de pareja
El estado emocional
El dolor corporal
El dolor vaginal
Hay que tener en cuenta el momento adecuado y tener la disposición de pasar un buen rato. Tenemos que dar prioridad a como nos sentimos y hasta donde queremos llegar.
POR ELISABETH FLÓREZ

Fuente psicocode.com

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