Sección: Todo en Familia 8 agosto 2019 01:10 pm

Trastorno de Ansiedad Social: Definición, síntomas y tratamiento

 Muchas personas se ponen nerviosas ante ciertas situaciones, como dar una presentación o hacer una entrevista de trabajo. A otras les pasa al hablar con gente que acaban de conocer o tienen un papel de autoridad.
Pero el trastorno de ansiedad social va más allá de la timidez o los nervios ocasionales. Está presente en casi todas las interacciones diarias y muchas veces conduce a la evitación de un número de situaciones, alterando así la vida del que la padece.
En qué consiste el Trastorno de Ansiedad Social
El trastorno de ansiedad social (o fobia social) es el miedo intenso a ciertas situaciones sociales, especialmente situaciones desconocidas o en las cuales se cree que la persona va a ser observada o juzgada por los demás.
Estas situaciones pueden producir tal miedo que la persona que sufre este trastorno se pone nerviosa solo con pensar en ellas y se hacen grandes esfuerzos para evitarlas, trastornando así la vida.
Desencadenantes de la ansiedad social
Conocer gente nueva
Charlar socialmente con gente conocida
Hablar en público
Actuar sobre un escenario
Ser el centro de atención
Hablar con personas “importantes” o en posición de autoridad
Tener una cita
Hablar en clase
Hablar en una reunión
Utilizar baños públicos
Comer o beber en público
Hacer llamadas telefónicas
Ir a fiestas u otros eventos
El miedo subyacente en la ansiedad social es que la persona va a ser observada, juzgada o evaluada en público.
Se teme que los demás van a pensar mal o de menos de la persona y aunque se entiende que el miedo es irracional, produce una ansiedad desbordante.

Características principales del trastorno de ansiedad social
Ansiedad excesiva en situaciones sociales cotidianas
Preocupación severa durante días, semanas o incluso meses antes de una situación social programada
Miedo extremo de ser observado o juzgado por los demás, especialmente por gente desconocida
Miedo a que se va a actuar de manera que hace quedar mal o hacer el ridículo
Miedo a que los demás se van a fijar que esté nervioso
Síntomas físicos de la ansiedad social
Los síntomas físicos de la ansiedad social son los propios de la ansiedad de todo tipo:

Latidos rápidos de corazón o taquicardia
Tensión muscular
Rubor
Sensación de mareo e inestabilidad
Dificultad para respirar
Sudoración
Tensión en el estomago o nausea
Consecuencias y Complicaciones del Trastorno  de Ansiedad Social
Como se acaba de explicar, la persona con ansiedad social experimenta una serie de síntomas tanto físicos como cognitivos que le hacen temer muchas situaciones que son parte integral de la vida diaria.
Como consecuencia acaban evitando muchas de estas situaciones o llegan a hacerlas de manera modificada, por ejemplo acudiendo a todo tipo de evento acompañados, manteniéndose callados y no participativos en reuniones y fiestas, o bebiendo alcohol o usando otras sustancias para controlar el miedo a la situación.
Así que puede llegar a interferir con varios aspectos de la vida de la persona, en el trabajo, en los estudios, en las relaciones y en la habilidad en general de poder disfrutar, creando así posibles complicaciones:

Dificultad en actuar de forma asertiva
Baja autoestima
Hipersensibilidad a las críticas
Habilidades sociales deficientes
Que a su vez pueden conducir a:

Depresión
Aislamientos y relaciones sociales difíciles
Resultados académicos y profesionales deficientes
Abuso de sustancias
Ideas de suicidio
Causas del Trastorno de Ansiedad Social
No existe una única causa del trastorno de ansiedad social sino, como en la gran mayoría de los trastornos psicológicos, es resultado de la interacción de varios factores biológicos y ambientales. Se han identificado ciertos factores de riesgo específicamente asociados con la ansiedad social como:
Antecedentes familiares: si alguien en la familia la padece, es más probable su aparición.
Carácter: Los niños introvertidos  y tímidos tienen un riesgo mayor.
Experiencias negativas: haber experimentado burlas, acoso, rechazo o humillación como niños, especialmente de manera intensa y sostenida en el tiempo, plantea un mayor riesgo de desarrollar ansiedad social como adulto. Lo mismo que situaciones de maltrato o situaciones conflictivas familiares.
Condición o enfermedad física que llame la atención: tener cualquier rasgo que puede llamar la atención a la persona como una desfiguración física, el tartamudeo o temblores puede aumentar la propensidad a la ansiedad social en ciertas personas.
Tratamiento para el Trastorno de Ansiedad Social
Terapia Cognitivo-Conductual
La terapia cognitivo-conductual ha demostrado ser la más eficaz para el trastorno de ansiedad social. La terapia cognitivo-conductual entiende que los pensamientos afectan a las emociones y estas a su vez afectan a la conducta. En consecuencia, si se cambia el pensamiento acerca de las situaciones sociales que producen ansiedad, la persona se siente y funciona mejor. La TCC para la fobia social puede incluir:
Controlar los síntomas físicos de la ansiedad, aprendiendo técnicas de respiración y relajación muscular.
Reestructurar pensamientos negativos y dañinos que alimentan la ansiedad social en pensamientos más equilibrados y objetivos.
Enfrentarse a las situaciones sociales que producen miedo de manera gradual y sistemática, en vez de evitarlas.
Medicación
La medicación a veces es útil para aliviar los síntomas de la ansiedad social, pero no soluciona el problema de base. Normalmente se utiliza en combinación con la psicoterapia, sobre todo en casos de síntomas físicos severos o patrones de evitación de larga evolución, para facilitar la exposición sistemática. Hay tres tipos de medicamentos que se utilizan:
Beta bloqueantes. Habitualmente utilizados para aliviar el miedo “escénico”. Controlan bien síntomas físicos como el temblor de la voz o las manos, la sudoración y la taquicardia. Sin embargo no hacen nada para los síntomas emocionales y cognitivos.
Benzodiacepinas. Son medicamentos ansiolíticos de rápida acción. Rebajan de manera inmediata y puntual el nivel de ansiedad, permitiendo  un manejo más fácil de la mecánica del miedo, incluyendo sus componentes físicos, cognitivos, emocionales. Pero tomados solos, ofrecen un alivio a corto plazo de los síntomas físicos, sin resolver la causa del trastorno. Además son sedativos y adictivos y su uso correcto debería ser corto y controlado.

Antidepresivos. Se utilizan en casos más severos donde existen complicaciones.

Qué hacer si crees que tienes un trastorno de ansiedad social
Si encuentras que son muchas las situaciones sociales que te producen ansiedad anticipatoria y/o tu vida está condicionada por la cantidad de situaciones que evitas, es posible que sufras de ansiedad social y hay ciertas medidas para que no vaya a más:
Pide ayuda lo antes posible: Los trastornos de ansiedad están caracterizados por miedo y evitación, y cuando más uno evita, más incrementa el miedo, agravando la situación y empeorando el trastorno.
Aprende a gestionar mejor el estrés: pon prioridades en tu vida, gestiona eficazmente tu tiempo y energía y asegúrate de “programar” actividades cuyo único objetivo es disfrutar.
Evita el consumo de sustancias como alcohol o drogas y cafeína o nicotina: El alcohol alivia temporalmente la ansiedad pero se incorpora en la mecánica patológica del miedo, empeorando la ansiedad a medio-largo plazo. Y tanto la nicotina, como la cafeína, en contra de lo popularmente pensado, aumentan orgánicamente e inmediatamente la ansiedad, siendo estimulantes del sistema central nervioso.
POR DIMITRA MANOS

Fuente psicocode.com

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