Sección: De Todo un Poco 16 octubre 2019 11:00 am

Seis consejos para ayudar a tus hijos durante la adolescencia

Se conoce como adolescencia al periodo de transición entre la niñez y la adultez. Está compuesto por algunos de los cambios más grandes que experimentan las personas a lo largo de su vida, tanto física como mentalmente. Debido a estos cambios, tanto los adolescentes como los padres pueden llegar a tener dificultades, sobre todo en las relaciones familiares, que pueden afectar su bienestar y calidad de vida.

Y no es para menos. La cantidad de cambios físicos, sexuales, cognitivos, sociales y emocionales que ocurren durante esta época pueden causar expectativas y ansiedad tanto a los jóvenes como a sus familias. Sin embargo, el apoyo y la guía de los padres para entender qué se puede esperar en las distintas etapas de la adolescencia puede favorecer en los jóvenes un desarrollo saludable.

Etapas de la adolescencia

Este periodo suele ser dividido por especialistas en tres grandes etapas, las cuales son:

Temprana (entre los 10 y 13 años).- En ella se presenta un crecimiento más acelerado, cambios corporales que pueden generar curiosidad y ansiedad, nacimiento de ideales más concretos y una mayor necesidad de privacidad.

Media (entre los 14 y 17 años).- Los cambios físicos continúan, incluyendo el cambio en la voz, aparece con mayor ímpetu el interés en las relaciones amorosas, surge el deseo de tener mayor independencia.

Tardía (entre 18 a 21 años).- Se caracteriza por un mayor control de los impulsos, así como una mayor conciencia sobre los riesgos y las recompensas.

Consejos

Para ayudar a los hijos a atravesar estas etapas, la Academia Americana de Pediatría recomienda a los padres seguir algunos consejos, como:

  • Ayudar a los hijos a prever los cambios en su cuerpo. Explicar que estos cambios son parte natural de la vida.
  • Iniciar conversaciones tempranas sobre otros temas importantes, como las relaciones amorosas, el consentimiento, la seguridad y el consumo de sustancias nocivas.
  • Mantener un tono positivo en las conversaciones. Resaltar sus fortalezas y celebrar sus éxitos.
  • Brindar apoyo y fijar límites claros con expectativas razonables sobre el horario de volver a casa, los compromisos escolares, el uso de los dispositivos digitales y la conducta.
  • Hablar sobre conductas peligrosas y sus consecuencias. Asegurarse de dar un ejemplo positivo.
  • Respetar su independencia e individualidad. Evitar las comparaciones con hermanos u otros jóvenes.

Vía: clikisalud.net

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