Hornear y asar son técnicas de cocción que aprovechan el calor seco de un horno. Ambas son consideradas técnicas saludables para cocinar y, generalmente, se utilizan de manera indistinta junto con otros métodos de cocción, como rostizar y tostar.

Por ello, a continuación te mencionamos algunos beneficios de estos métodos de cocción saludables cortesía de Alina Petre, nutrióloga experta en nutrición deportiva y redactora del portal especializado en salud Healthline:

  1. Hornear es una excelente forma de minimizar la pérdida de nutrientes que ocurre durante la cocción. Por ejemplo, hasta el 85% del contenido de ácidos grasos omega-3 del atún se pierde al freírlo, mientras que con el horneado, solo se producen pérdidas mínimas durante la cocción.
  2. Del mismo modo, ciertas vitaminas y minerales parecen degradarse en un grado ligeramente menor durante el horneado o el asado, en comparación con otros métodos de cocción.
  3. Asimismo, ni asar ni hornear requieren que agregues aceite durante la cocción, lo que reduce el contenido total de grasa de tu comida.
  4. No añadir grasa a los alimentos antes de cocinarlos también ayuda a reducir la formación de aldehídos. Estas sustancias tóxicas, que se forman cuando el aceite se calienta a altas temperaturas, pueden aumentar el riesgo de cáncer y de otras enfermedades.

Consideraciones importantes

Aunque el asado limita la formación de aldehídos, sí puede dar lugar a la formación hidrocarburos aromáticos policíclicos (HAP), los cuales pueden causar cáncer.

Los HAP se forman cuando la grasa de los alimentos toca una superficie caliente. Por lo tanto, eliminar rápidamente los goteos de carnes, cortar el exceso de grasa de estas antes de asarlas/hornearlas y evitar los adobos a base de aceite son buenas opciones para limitar la producción de HAP mientras cocinas.

Si quieres saber más sobre cómo estos métodos de cocción de los alimentos pueden beneficiar tu salud, acércate a un especialista en nutrición.

Vía: ClikiSalud