Sección: Casos Cosas y Curiosidades 28 junio 2016 07:00 pm

7 ÁRBOLES APROPIADOS Y BENÉFICOS PARA LA CIUDAD

Árboles; difícilmente podría concebirse una ciudad totalmente inmersa en un contexto sin vegetación. Sin embargo, en las mecas del desarrollo industrial, económico y social, como es el caso de la Ciudad de México, Guadalajara, Monterrey, Toluca, por mencionar algunas, se denota que los parques son tan sólo sitios lejanos y extraños, un punto y a parte del crecimiento urbano que no tomó en cuenta y que en su lugar dio como resultado el aumento incontrolable de una “selva de asfalto”.

No obstante, casi como un oasis en algún lugar perdido de la gran capital, surgen estos pequeños espacios: áreas verdes en los camellones de las avenidas principales, vegetación que resistió los embates del cambio económico, árboles en las aceras que cobijan a los transeúntes, árboles aislados o en grupo dentro de parques o bosques, todos ellos testigos constantes del desarrollo de las ciudades y la cultura de sus habitantes.

La Organización Mundial de Salud (OMS) recomienda que por cada habitante se debería considerar como mínimo un área verde de 9 a 11 metros cuadrados, sin embargo la media en el Distrito Federal va de 5.4 a 8.4 metros cuadrados por habitante.

Según datos de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales del Distrito Federal, la cantidad de espacios verdes en la zona urbana de la ciudad de México es de 12 mil 828 hectáreas. Lo que revela que sólo el 21% está ocupado por espacios con vegetación, entre los que se encuentran: bosques, reservas naturales, parques, camellones, jardines privados y barrancas.

De acuerdo con el reporte “La situación de los bosques del mundo 2011″ de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), México fue uno de los cinco países en el mundo, junto con Brasil, Gabón, Papua Nueva Guinea e Indonesia, que registró una de las peores disminuciones de área de bosques primarios en los últimos 20 años. Según los cálculos de la FAO, el país cuenta todavía con 64 millones 802 mil hectáreas de bosques, lo que equivale al 33 por ciento del área total del país.

No obstante, México ocupa el segundo lugar en deforestación en América Latina y el sexto en el mundo, perdiendo cada año 155 mil hectáreas de bosques y selvas, según cifras de la Comisión Nacional Forestal (Conafor).

En el Distrito Federal, del 21% de la proporción de área de vegetación la distribución de los espacios se divide en:

Áreas verdes: 7 mil 554 Hectáreas/ 58.9% (Jardineras, camellones, jardines públicos/ privados, árboles en banquetas, barrancas, colinas y zonas de recarga del acuífero)
Áreas de valor ambiental: 805 Hectáreas / 6.3% (Bosques urbanos Chapultepec y Aragón)
Áreas naturales protegidas: 4 mil 469 Hectáreas/ 34.8%
Total: 12 828 hectáreas

Los árboles del contexto urbano. ¿Qué especie plantar en la ciudad?

El drenado de los lagos en el Valle de México alteró el ecosistema y desapareció la gran parte de la vegetación nativa. Por tanto, especies exóticas se adaptaron a los terrenos que fueron ocupados por el lago de Texcoco; el eucalipto, la jacaranda, el pirúl, el olmo y los álamos, por mencionar algunos árboles, se convirtieron en la nueva flora que se expandió en la Meseta Central y El Bajío.

La mayoría de las especies plantadas en áreas urbanas son de origen extranjero, ejemplos: la magnolia, el liquidambar y el sicomoro de la Sierra Madre Oriental. Asimismo, el cedro libanés, el chamaecyparis, la thuja y el ciprés italiano son importados. Los especialistas recomiendan que lo mejor es combinar las especies nativas con las exóticas más atractivas y resistentes, que tengan belleza y vigor para tolerar la adversidad de la gran ciudad.

Antes de plantar un árbol se deben conocer algunas especificaciones básicas:
•El espacio mínimo ideal para que un árbol de sombra promedio desarrolle su raíz es de un metro cuadrado libre de concreto y de 100 m2 para su copa. Si de antemano se carece de esta área, debemos asumir que la especie de árbol que se plante requerirá podas frecuentes para mantener su forma y vigor.
•Los árboles plantados en camellones deben podarse anualmente para elevar su copa 5 m de alto y dejarles sólo un tallo sin brotes adventicios.
•El espacio recomendable entre árboles es de 4 a 5 m para permitir la entrada de luz al suelo y fomentar el desarrollo de copas amplias y redondas en lugar de largas y esbeltas.

Una vez definido el sitio de plantación, las especies son elegidas de acuerdo a sus atributos. Un tipo de árbol seleccionada para plantarse en la ciudad, debe evaluarse utilizando el mayor número de procedencias en distintos sitios de plantación.

Al elegir una especie debe considerarse lo siguiente:

Qué tipo:
• Si es árbol o arbusto
• Si es de sombra o para vista (ornato)
• Si es perenne o caducifolio

Qué cualidades tiene:
• Crece rápido o lento
• Tolera la sequía o no
• Tolera el smog y el ozono

Qué cuidados requiere:
• Si es nativa o exótica
• Altura máxima y tamaño máximo de copa esperada
• Requerimientos de poda, poca o mucha

A continuación les presentamos Siete árboles benéficos y apropiados para las ciudades:

Aile (Alnus jorullensis)

Aile

Esta especie se asocia naturalmente a bosque templado húmedo; sin embargo puede desarrollarse en climas tropicales, cálidos, templados y fríos.

Con las condiciones de espacio necesarias pueden desarrollar un tamaño considerable alcanzando una altura de 10 a 30 metros. Es un árbol que puede brindar cualidades estéticas en las calles y los andadores centrales en las avenidas, que con un cuidado adecuado no afectan el pavimento o las vialidades.

Jacaranda (Jacarandá)

Jacaranda

El árbol de jacaranda es una especie exótica proveniente de Sudamérica. En la Ciudad de México se ha convertido en un hito que determina el inicio de la primavera. Es recomendable su uso en bulevares anchos o como elementos principales en áreas de mayor dimensión. Durante los meses de febrero a julio las flores del jacaranda cubren con alfombras moradas el pavimento, las aceras y los parques de la gran ciudad

Olmo (Ulmus)

Olmo

El tronco de este árbol se desarrolla en gran magnitud. En algunos casos crece de forma tortuosa, pero en general lo hace de forma recta. La corteza del olmo es agrietada y presenta tonalidades oscuras, principalmente de color café. Es un árbol muy fiel en las ciudades, no levanta el asfalto o el concreto de las calles si se le da la adecuada atención.

Sin embargo, en los últimos años la población de olmo común ha decrecido entre un 80 y un 90% debido a la enfermedad holandesa de esta especie llevándola casi a su extinción. Un claro ejemplo de este hecho se puede apreciar en las película de la directora Sofia Copolla, Virgenes Suicidas, que durante la década de los años noventa había devastado más de la mitad de los olmos del norte de Estados Unidos

Ahuehuete (Taxodium mucronatum)

Ahuehuete

El ahuehuete es un árbol endémico de Mesoamérica. Es un vocablo de origen nahuatl y está compuesto de dos palabras: agua y viejo. El significado literal es entonces “el viejo del agua”. Los españoles lo nombraron Sabino.

El Sabino es uno de los árboles más emblemáticos de la cultura mexicana, la manera en que se ha usado la especie, principalmente en el centro del país, llevó al cultivo sustentable por medio de “chinampas”, islotes flotantes que se usaron para el cultivo de múltiples especies de flores y vegetales.

En la historia nacional, también se quedó escrito para la posteridad que tras la matanza en el Templo Mayor, provocada por el ejército español al mando de Pedro de Alvarado, el contingente invasor fue derrotado por las tropas mexicas lideradas por Cuitlahuac. Según Bernal Díaz del Castillo en Historia verdadera de la conquista de la Nueva España, Hernán Cortés se sentó a un lado de un gran Ahuehuete a llorar su pérdida. El árbol aún vive y se encuentra protegido en la ciudad de México, en la calzada Tacuba.

Tejocote

Tejocote

El tejocote es originario de México, su hábitat es en regiones con clima templado localizadas entre mil y hasta los 3 mil 900 metros sobre el nivel del mar. Este es cultivado en huertos familiares y crece a las orillas de los caminos, es asociado a vegetación perturbada de bosque mesófilo de montaña, de encino, de pino y mixto de encino-pino, además de bosque tropical caducifolio.

Liquidámbar (Liquidambar styraciflua)

Liquidambar

Sus hojas adquieren en otoño los colores amarillo, rojo y burdeo, siempre que reciban abundante sol, siendo más dramáticos los colores cuando en esa época hay mucha luminosidad y frío, y sin lluvias tempranas que boten las hojas. Su crecimiento es lento en los comienzos, sin embargo después del tercer o cuarto año de instalado logra un gran estirón hasta llegar a la madurez.

Magnolia (Magnolia grandiflora)

Magnolia

Esta especie perenne, siempre verde y con hojas alternas elípticas y brillantes, ofrece a quien la observa una imagen elegante y distinguida, gracias a su copa de denso follaje. Mide en promedio 15 metros de altura, aunque existen variedades más pequeñas. Dispone de un tronco corto, con fisuras grises en la corteza. Sus amplias flores crecen de mayo a julio. Son solitarias y muy grandes, de hasta 20 centímetros de diámetro. Los frutos tienen forma de piña ovalada, de no más de 10 centímetros de longitud, y sus semillas son planas y rojas.

Fuente sinembargo.com

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