Sección: De Todo un Poco 30 junio 2018 04:00 pm

A 45 años de su muerte, celebran ingenio de Tin Tan

El famoso pachuco es recordado por sus personajes y la popularización del spanglish; participó en más de 100 películas; su voz y carisma lo convirtieron en un ícono

Ramón Valdés, “Don Ramón”, en la famosa serie de El chavo del ocho, era su hermano.

A 45 años del fallecimiento del comediante mexicano Germán Valdés Tin Tan, su legado continúa vigente a través de diversas películas, en las que participó como actor y por su trabajo de doblaje en cintas animadas de Disney.
El actor destacó por la manera en que hacía sonreír a la sociedad mexicana de los años 40, gracias a su carisma y su vestimenta que se caracterizaba, generalmente, por usar un saco extremadamente grande, sombrero con dos plumas y una cadena tan larga que le llegaba a las rodillas.
Nació el 19 de septiembre de 1915, su nombre real era Germán Genaro Cipriano Gómez Valdés Castillo, quien se mudó a una edad muy temprana a Ciudad Juárez, Chihuahua.
Este contacto con la frontera, lo inspiró a crear uno de sus personajes más famosos y reconocidos, el Pachuco Topillo, popularizando así el spanglish y representando ese sector de la población mexicana que se veía influenciada por la cultura estadounidense.
Gracias a su forma tan extravagante de vestir y su participación en la radio y en el teatro, de donde viene su sobrenombre, Tin Tan,  logró entrar al mundo del cine, en plena Época de Oro del cine mexicano.
El dato:
102 Películas grabó en total
Llegó a participar en más de 100 películas, entre las que destacan Simbad el mariado, La marca del zorrillo y El rey del barrio.
En el mundo del doblaje, Tin Tan prestó su voz en películas de Disney siendo “Little John” en Robin Hood, el gato O’malley en Los Aristogatos y Baloo en El libro de la selva.
Padeció una hepatitis que le ocasionó posteriormente cirrosis hepática complicada y que junto a un cáncer de páncreas terminaron con su vida el 29 de junio de 1973 en México.
Por La Razón Online
Al morir no dejó fortuna, sólo un testamento en el cual cobijaba a su esposa Rosalía, y sus hijos, Rosalía, y Carlos, que en ese entonces eran menores de edad. Lo caracterizaban su gracia y su versatilidad, pues era un excelente vocal.
Fue su canto, baile y divertido humor lo que lo hicieron un personaje de culto para la sociedad mexicana.

Fuente www.razon.com.mx

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *