Sección: Sin categoría 7 julio 2018 12:35 pm

7 de julio: Día Internacional de la Conservación de Suelos

 
En el estado de Jalisco el 10% de los suelos del territorio estatal presentan riesgo de erosión, mientras que un 3% de la superficie estatal presenta erosión severa y con riesgo a la desertificación.
Estudios de la SEMARNAT indican que el 64% de los suelos en México presentan algún tipo de degradación, al tiempo que de las cerca de 8´000,000 de hectáreas que abarca el estado de Jalisco, 800,00 has¹ (10% del territorio estatal) están en riesgo de erosión.
Mientras que en el último estudio que realizó el INEGI en el año 2011-2012, sobre uso del suelo y vegetación, un 3% de la superficie estatal presenta erosión apreciable (235,655 has). Parece una superficie pequeña, lo relevante es que coincide con la zona semiárida del estado de Jalisco, lo que las convierte en tierras en proceso de desertificación.
Aprovechando la invitación de José Graziano da Silva, Director General de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), a propósito del año internacional de los suelos 2015, sobre usar las plataformas para aumentar la concienciación sobre la importancia de los suelos sanos y para abogar por su gestión sostenible, lo invitamos a consultar el sitio http://sitel.jalisco.gob.mx/index2.php donde podrá conocer los tipos de suelos que predominan en el estado de Jalisco así como las áreas que presentan riesgo a la erosión.
El proceso de erosión
La erosión es el más grave de los procesos de degradación y se define como la pérdida de las capas más fértiles del suelo y, por ende, de gran parte de sus condiciones para producir. La misma puede ser producida por el agua (hídrica) o el viento (eólica). Por la acción de tales agentes climáticos, las capas superficiales son arrancadas de su emplazamiento original y transportadas hasta lugares a veces muy distantes. El suelo removido no podrá ser retornado, y tardará muchos años en volver a formarse. El resultado final de este proceso son tierras improductivas cuya condición es, en la gran parte de los casos, poco menos que irreversible.
El problema de la erosión existe y no puede ser negado; las alternativas no son muchas: o se deja que nuestros suelos vayan perdiendo gradualmente su capacidad de producir, o se decide conservarlos para asegurar la subsistencia de las generaciones futuras. Por eso es de verdadera importancia crear la inquietud para que en forma conjunta productores, profesionales, estudiantes, docentes, empresarios y toda la comunidad en general tome conciencia de los riesgos que implica la pérdida de un recurso natural de tan vital importancia como lo es el suelo.
2015: Año Internacional de los Suelos
El 7 de julio es el Día Internacional de la Conservación del Suelo, una conmemoración en honor al científico Hugh Hammond Bennet, quien fue pionero en el tema de la conservación de suelos.
El suelo es un sistema dinámico y complejo cuya función no es sólo la de servir como soporte mecánico para el crecimiento de las plantas, sino que también es el medio a través del cual éstas toman el agua y los nutrientes que necesitan para su desarrollo. Por otro lado, el productor se “comunica” con el cultivo para lograr las respuestas que desea, mediante las prácticas de manejo del suelo que lleva a cabo (laboreo, riego, fertilización, etc.). Cuando un suelo se encuentra en condiciones adecuadas y así cumplir con su función para la producción, se dice que es de buena calidad.
El suelo es el principal capital con que cuenta el productor y por extensión, toda la comunidad, especialmente aquéllas que basan su economía en la producción agropecuaria. La responsabilidad de mantenerlo productivo no recae solamente sobre quienes estén directamente vinculados a su uso, sino también sobre aquellos otros miembros de la sociedad que de una u otra manera intervienen o influyen sobre el proceso productivo u obtiene beneficios a partir del mismo.
Los suelos constituyen el fundamento de la vegetación y la agricultura. Los bosques los necesitan para crecer. Los necesitamos para obtener alimentos, forraje, fibra, combustible y muchas cosas más².
Las múltiples funciones de los suelos pasan a menudo desapercibidas. Los suelos no tienen voz y pocas personas hablan por ellos. Son nuestro aliado silencioso en la producción de alimentos³.
El uso irracional del suelo genera una alteración de sus propiedades que puede hacer que pierda parcial o totalmente su capacidad de cumplir con su función. Este fenómeno de disminución o pérdida de calidad del suelo se denomina degradación.
by Instituto de Información Estadística y Geográfica

Fuente iieg.gob.mx

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