Sección: Congreso 30 mayo 2019 07:00 am

Trabajar por la niñez del campo duranguense es algo necesario

Es propicio delinear unidos, una agenda orientada a los niños del campo, considerando no sólo la gestión de acciones inmediatas, sino proyectando la manera de fortalecer un esquema para 2020 en esta materia y evitar así tratar dicho asunto, presupuestalmente al cuarto para las doce, ya en el mes de noviembre y diciembre. Debemos, encauzar trabajos que permitan delinear mecanismos de transversalidad y de cooperación entre diversos órdenes de gobierno; entre los tres poderes públicos; igualmente involucrar a la sociedad civil y realizar un llamado a la conciencia a favor de la infancia.

Apostar, también, por el orden, por la programación antes de que sea tarde, y por el compromiso real hacia nuestras niñas y niños del campo duranguense, a quienes tanto debemos; creo que es importante observar dicho fenómeno con atención y ver cuántas circunstancias desfavorables pueden aquejar a nuestra infancia duranguense, particularmente en el ámbito rural.

Hace apenas algunos meses se logró en este Congreso una reforma legal para hacer de la Secretaría Ejecutiva del Sistema de Protección Local de Niñas, Niños y Adolescentes (SIPINNA), organismo público descentralizado con personalidad jurídica y patrimonio propios, con autonomía técnica y de gestión; sectorizado a la Secretaría General de Gobierno. Hace apenas unas semanas destacó en nuestro estado un acontecimiento muy triste, donde elementos de la Dirección de Seguridad Pública del municipio de Guadalupe Victoria rescataron a una pequeña niña abandonada en plena carretera. Igualmente, en esos mismos días, un niño de nueve años, vecino del poblado Antonio Castillo Nájera, al tratar de cruzar la carretera Durango-México, a la altura del puente del Rancho Dalila, fue arrollado por un vehículo y falleció posteriormente ya en esta ciudad.

Estos ejemplos se suman a las circunstancias de deficiencias alimenticias que se han expresado recurrentemente respecto a muchas niñas y niños de la zona rural duranguense; y que desde luego que afectan su salud, su desarrollo y su integridad.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.